Corea del Sur planea financiación futura gracias al impuesto extraordinario a los chips
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Corea del Sur planea un "fondo de respuesta futura" financiado con ganancias fiscales extraordinarias derivadas de su auge de los semiconductores, según Yonhap, con ingresos procedentes de la inteligencia artificial, la fabricación avanzada y el apoyo a las generaciones más jóvenes. Se prevé que las ganancias de Samsung y SK Hynix aumenten de 90 billones de wones a 600 billones de wones este año, alimentando un debate nacional sobre quién debería compartir el botín.
Corea del Sur buscará crear un "fondo de respuesta futura" financiado con ganancias fiscales extraordinarias derivadas de su auge de los semiconductores, informó Yonhap. Los ingresos fluirán hacia la inteligencia artificial, la fabricación avanzada y otros motores de crecimiento a largo plazo.
El jefe del Gabinete presidencial, Kang Hoon-sik, dijo que el fondo convertiría el exceso de ingresos fiscales en recursos de inversión para las generaciones futuras. El gobierno lo ha enmarcado en torno a tres prioridades: nuevos motores de crecimiento, abordar la polarización económica y apoyar la vivienda, las nuevas empresas y el empleo para personas de entre 20 y 30 años.
El viento detrás del plan es enorme. Según el Korea Times, el beneficio operativo combinado de Samsung Electronics y SK Hynix superará los 600 billones de wones (unos 430.000 millones de dólares) este año, frente a los 90 billones de wones de hace un año.
Los creadores de memoria son el motor de esa ola. SK Hynix suministra la mayor parte de la memoria de gran ancho de banda del mundo y recientemente firmó un acuerdo HBM4 de varios años con Nvidia, mientras que Samsung ha superado el valor de mercado de 1 billón de dólares en el ensamblaje de memorias de IA.
SK Hynix incluso superó a Samsung como la empresa más valiosa de Corea. Es un cambio de guardia simbólico en medio de un auge que ha rediseñado la disciplina corporativa del país.
¿Quién recibe el boom?
El fondo cae en medio de un debate nacional sobre el saqueo. Las propuestas rivales que circulan en Seúl incluyen un plan de reparto de beneficios excedentes para los fabricantes de chips, un dividendo ciudadano y un fondo soberano completo, según el Diario Económico de Seúl.
Los fabricantes de chips se han abstenido de compartir lo que los críticos dicen que son ganancias excesivas, señalando sus propios compromisos de inversión. El estado no está inactivo, con un plan nacional para chips, centros de datos y robots que promete 880 mil millones de dólares en una década.
Los funcionarios aún no han revelado el tamaño, la estructura o el cronograma de lanzamiento del fondo. Nikkei informó que la propuesta se incorporará al próximo plan presupuestario.
El auge tiene costos que van más allá de la política, ya que traslada la producción de memoria a los centros de datos y presiona los dispositivos de consumo en el camino. Convertir un desastre cíclico en una dotación permanente es el tipo de apuesta que normalmente se le ofrece a un gobierno la oportunidad de hacer.





