Los sandinistas
La política exterior de la República Dominicana debe basarse en proteger la democracia y contrarrestar los gobiernos autoritarios. En Nicaragua, poco a poco cayó en un régimen dictatorial, que llegó al punto de rechazar nuevas convocatorias de elecciones.
Del idealismo de la guerrilla, los sandinistas, liderados por Daniel Ortega, han surgido ahora como un gobierno de poder que estrangula los símbolos democráticos.
Se impone la solidaridad internacional y declaraciones críticas al gobierno dominicano. Cuando quienes están en el poder se burlan de la voluntad del pueblo y se atreven a quitarle su derecho sagrado a elegir a sus gobernantes, nos enfrentamos a una dictadura catastrófica.
Hoy nadie puede establecer cuál es la base ideológica del gobierno de Nicaragua. Los sandinistas pasaron del heroísmo a ser opresores políticos. Siguieron el mismo camino que los Somoza. La dictadura de hierro que lucharon y derrocaron.
En aras de mantener el poder, restringen las libertades públicas y privadas, llenan las cárceles de presos políticos y con sables en la mano cortan el espíritu y el deseo de vivir en democracia.
Si fueran hoy a un proceso electoral, los sandinistas serían derrotados, por mucho que intentaran amañarlo. Ya pasaron su etapa de guerrilleros heroicos y han caído en adultos mayores que quieren gobernar con botas y bayonetas.
El gobierno dominicano no interviene en los asuntos internos, citando violaciones de derechos humanos y negativa a celebrar elecciones libres y democráticas.
Si bien el caso de Venezuela y sus elecciones fueron poco comprometidos, las críticas se volvieron más conservadoras con el paso de los meses, especialmente después de que Nicolás Maduro fuera derrotado y trasladado a Estados Unidos.
Son casos paralelos, no iguales a la dictadura de Nicaragua en Venezuela, aunque los chavistas están acusados de fraude electoral y tienen decenas de presos políticos.
América Latina, en este momento, está recorriendo el camino de la derecha, que siempre ha defendido la arrogancia, la negación de los derechos democráticos y la capitulación económica ante Estados Unidos.
Debido a diversos procesos colectivos, los gobiernos democráticos comenzaron a ser minoría en todo el continente. En la actualidad se pueden contar con los dedos de dos manos. El espíritu de independencia permaneció en el continente.
Manuel Hernández Villeta.


