La crisis haitiana: un problema regional que el mundo ignoró
En todos los foros regionales, República Dominicana advirtió que la crisis haitiana, caracterizada por la violencia, el crimen, la inseguridad y la anarquía, además de la hambruna y el deterioro de las condiciones sanitarias, se convertiría en un problema regional si la comunidad internacional no interviniera en el país.
Hoy, como destaca Diario Libre, este país, Chile, Panamá, México, Canadá y otros países se han visto obligados a tomar medidas para controlar la inmigración haitiana.
El drama empeorará con la decisión de Estados Unidos de abandonar el programa de protección temporal que permite a los refugiados haitianos vivir y trabajar en el país.
El gobierno haitiano tiene previsto celebrar elecciones a finales de agosto, sin las condiciones mínimas que garanticen unas elecciones seguras y con una mínima asistencia.
Debido al fracaso de la misión liderada por Kenia para estabilizar Haití y la resistencia ofrecida por las pandillas a la nueva fuerza internacional desplegada por Naciones Unidas para combatirlas, el panorama del país vecino se ha vuelto color hormiga.
Su magnitud suscita más preocupaciones y preguntas que respuestas.
La crisis migratoria que actualmente se extiende en la región puede contenerse si la comunidad internacional no toma medidas y retórica diplomática para responder a las advertencias de República Dominicana sobre los acontecimientos económicos y sociales.




