Congreso antes de experimentar con reformas laborales
![]()
El ministro de Trabajo, Eddie Olivares, no tuvo pelos en la lengua al señalar que no aprobar la reforma laboral sería un fracaso de las cámaras legislativas.
Y lo cierto es que el Senado y la Cámara de Diputados no saben lo que les espera para que se apruebe de una vez por todas la parte legislativa. Ambas cámaras parecen tener un juego, con intenciones descifrables, sobre el destino del proyecto.
El gobierno ha advertido que el desempleo no se verá afectado y los representantes sindicales coinciden en que no aceptarán recortes en los derechos de los trabajadores.
Los sindicalistas prefieren que el presidente Luis Abinada retire el proyecto, como lo han solicitado, antes que tocar los despidos. Incluso han señalado que no participarán en más diálogos tripartitos ni con la Comisión Adjunta de Reformas Laborales.
Pero el Congreso parece apostar por un acuerdo que parece cada vez más lejano.
Luego de criticar al país por continuar con leyes antiguas, el Ministro de Trabajo, característico de su ecuanimidad y moderación, advirtió que la Cámara de Diputados tendría que responder al país si el proyecto se estancaba nuevamente.




