Caos de congestión: problemas de gestión a pesar de la expansión del metro y de los autobuses
Con importantes inversiones en la ampliación del metro, la construcción de corredores, la construcción de un teleférico y la adición de más autobuses al servicio de transporte, no hay razón para que los grandes atascos y la congestión sean el mismo dolor de cabeza.
Las obras que se han construido y las unidades que se han agregado, es cierto que el sistema de transporte ha mejorado, pero no sólo por la imprudencia de los automovilistas sino que es desgarradora la pesadilla a la que están siendo sometidos día a día.
Además de embolsarse el coste del viaje, se pierden horas en los atascos.
Según Listín Diario, es mucho dinero el que se ha prestado para afrontar un drama que cada día se complica más. Además del extenso parque de vehículos y las estrechas carreteras, también surgen problemas de gestión.
Los conductores violan las normas de estacionamiento, no tienen control sobre los autos y volantes de Conco, mientras que los agentes de Digesett hacen cosas que no deberían hacer donde no deberían estar.
En muchas ocasiones, los conductores relacionan el flujo masivo de vehículos no con atascos sino con detalles, como la simple, pero inexplicable, presencia de agentes en las intersecciones dirigiendo el tráfico en lugar de los semáforos.
Aunque el atasco no desaparece, ayudará a actuar contra los vehículos mal estacionados y encender los semáforos de una vez por todas.




