El agua es esencial debido al cambio climático
D La gravedad de lo inevitable El proceso de cambio de la dinámica de la naturaleza a nivel global depende en gran medida de lo que los países, incluida República Dominicana, hagan a partir de ahora para reducir la emisión de gases contaminantes y otros ataques al medio ambiente que ya afecta a períodos de sequía periódica y lluvias extremas que ganarán intensidad en un período limitado.
La prioridad se muestra en la agenda. Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, INDRHISus ejecutivos son conscientes de que el país -calificado como altamente vulnerable- debe enfatizar la planificación e implementación de programas que optimicen el uso del agua y conserven sus recursos para asegurar su disponibilidad en el mediano y largo plazo. Otras valoraciones de la realidad dominicana van más allá y califican las reservas hídricas del territorio nacional como las más directamente expuestas a las adversas condiciones atmosféricas del continente.
pérdida Señales de lluvia Poco a poco fueron apareciendo las empresas hidráulicas nacionales que aprovechaban la situación. Ahora la lluvia es mayor donde antes había estado ausente, como en el caso de Azua la lluvia que siempre ha brillado por su ausencia, y en esos lugares colocó sobre insólitos supuestos científicos hacia un mayor cambio de fuerza en las manifestaciones de la naturaleza.
Para los organismos multilaterales que tienen una visión más amplia del futuro en materia climática, resulta preocupante que República Dominicana ya esté en la cuenta regresiva de una importante pérdida de caudal en su sistema de riego para la agricultura, y su industria turística parece estar al borde de una afluencia aún más intensa de sargazo en sus costas, debido al aumento de las temperaturas y al aumento de la temperatura del mar.
Otras condiciones preexistentes alertan a los organismos de control del clima: clasifican al país como un país con un déficit estructural en la gestión y distribución del agua con menos del 10% de saneamiento, mientras que la tala y la agricultura se expanden a áreas protegidas y la extracción de material del lecho de los ríos reduce la ingesta natural de fluidos vitales.




