PLD: El gobierno quiere imponer un "estado de miedo y silencio" contra la prensa
Santo Domingo. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha advertido que el gobierno pretende crear un estado de miedo y silencio para impedir que la prensa haga su trabajo y que la ciudadanía, en sentido general, denuncie responsablemente el fraude y la corrupción.
Según grupos de oposición, el nuevo Código Penal, que entrará en vigor en agosto, y la Ley 1-26, que crea la Dirección Nacional de Inteligencia, van en contra de la propagación de ideas, no sólo para la prensa, sino también para los llamados influencers, y existen amenazas de cárcel para el público.
Señaló que ambas disposiciones ignoran dos sentencias de la Corte Constitucional que anularon penas de prisión por delitos de difamación e injuria.
"La sombra de la censura incluye también la presentación del proyecto de ley orgánica sobre libertad de expresión y medios audiovisuales, que si bien ha sido aprobado en el Senado de la República, se discute su posible reintroducción en el Congreso Nacional", destacó el PLD en conferencia de prensa.
Varios artículos de la Ley 74-25 del Código Penal son popularmente denominados “leyes mordaza” por diversos sectores del periodismo, la sociedad civil y profesionales del derecho, al considerarlos una amenaza a la libertad de expresión.
Iván Lorenzo, vicepresidente del PLD y exsenador, considera que los hechos son claros y sugiere una iniciativa para silenciar las voces críticas del gobierno y de los congresistas del PRM, acusando a las autoridades de total opacidad y fraude, corrupción y gobernar a la sombra protectora de los medios tradicionales y la censura previa ciudadana.
Dijo que el código contiene disposiciones en las secciones 208 a 213 que establecen una nueva regulación redactada de manera ambigua, que los funcionarios venales pueden utilizar para limitar e incluso silenciar la práctica del periodismo de investigación.
Lorenzo recordó que en 2016, mediante sentencia TC/0075/16, el TC declaró inconstitucionales las disposiciones de la Ley 61-32 sobre Expresión y Propagación del Pensamiento que establecía la prohibición penal de injuria o injuria contra funcionarios o personas que ocupan cargos públicos.
Indicó que el apartado introduce la imagen de "ultraje contra los funcionarios" (artículos 309 al 311), que contiene ambigüedad en su redacción y, además, incluye penas de prisión para proteger el honor de los funcionarios.
"Esta disposición puede utilizarse para limitar la libertad de prensa, para intimidar a la prensa para que no informe sobre las acciones de los funcionarios y, por tanto, violar la Constitución", afirmó.




