¡Es un hecho! Grandes Ligas quieren anular contratos verbales con RD y jugadores de otros países
Major League Baseball (MLB) presentó una propuesta de reforma estructural diseñada para redefinir el sistema amateur internacional, implementando un draft internacional como paso esencial para corregir ineficiencias crónicas y garantizar un entorno más justo, transparente y profesional para los jóvenes talentos.
El sistema actual, plagado de acuerdos verbales prematuros y acuerdos informales, deja un camino de incertidumbre para las perspectivas.
La visión de MLB es proponer un esquema de bonificación fija a través del draft, que eliminaría las negociaciones opacas que ocurren sólo cuando los jugadores son preadolescentes, permitiendo que el proceso de reclutamiento dependa estrictamente del talento y la habilidad atlética.
Como pilar central, la propuesta busca elevar la edad de reclutamiento a 18 años para atender la realidad actual, donde el 62% de los jugadores internacionales abandonan sus estudios antes de los 14 años, incentivando así a los deportistas a mantener sus vínculos académicos mientras avanzan en su formación.
La necesidad de este modelo está respaldada por estadísticas que muestran la fragilidad del esquema actual: más de 1.000 jugadores son liberados anualmente, el 44% de los talentos pierden sus oportunidades profesionales en menos de tres años, sólo el 6% de los fichajes llegan a las grandes ligas y el 83% de los bonos se asignan a jóvenes que no alcanzan el nivel más alto.
Además, esta reforma busca reducir la presión sobre los menores y reducir el aumento de resultados positivos por sustancias prohibidas observado en el grupo de 13 y 14 años.
Para complementar esta iniciativa, MLB planea expandir la liga de scouting amateur, garantizando potencialmente estipendios, programas educativos y servicios de salud, e introduciendo un combinado internacional para evaluar a los 300 mejores talentos, que ya está operando en Estados Unidos y Puerto Rico.
El plan incluye un marco de garantías legales que prohíben la explotación financiera de futuras bonificaciones y establece un estricto código de conducta para los entrenadores, garantizando una industria más ética y sostenible para las generaciones venideras.




