Radioterapia moderna: menos miedo, más precisión
SANTO DOMINGO DR.- Durante muchos años, la radioterapia fue vista como el tratamiento más temido contra el cáncer. Mucha gente todavía lo ve como un procedimiento invasivo, inevitablemente asociado con efectos secundarios graves. Pero la realidad de la radioterapia moderna es bastante diferente.
Actualmente, la radioterapia es un pilar fundamental del tratamiento oncológico y aproximadamente la mitad de los pacientes con cáncer la necesitarán durante su enfermedad. La gran diferencia en 2026 no es sólo que sigamos tratando más tumores, sino cómo lo hacemos, dice la Dra. Jazmín García, oncóloga radioterápica del Centro Radonic.
"Los avances tecnológicos han transformado la especialidad. Hoy utilizamos sistemas de planificación tridimensional, imágenes avanzadas y técnicas de alta precisión que permiten administrar la radiación con mayor precisión, protegiendo mejor el tejido sano alrededor del tumor", afirmó.
Dra. Jazmín García, Radiooncóloga.
Destaca que herramientas como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) y la radioterapia guiada por imágenes (IGRT) han mejorado significativamente la seguridad del tratamiento. En algunos casos, incluso utilizamos radioterapia estereotáxica (SBRT), que es capaz de tratar pequeñas lesiones con dosis muy precisas en tan solo unas pocas sesiones.
"Esto ha cambiado no sólo la eficacia, sino también la calidad de vida de muchos pacientes".
Si bien ningún tratamiento está completamente libre de efectos secundarios, los expertos destacan que la tecnología moderna ha permitido reducir muchas de las toxicidades que alguna vez fueron comunes. Hoy en día podemos preservar mejor las funciones vitales dependiendo de la zona tratada, reduciendo daños innecesarios en órganos cercanos como el corazón, los pulmones, los intestinos o las glándulas salivales.
Además, algunos tratamientos que antes requerían semanas ahora se pueden completar en menos tiempo gracias a regímenes respaldados por evidencia científica sólida.
Otro aspecto importante es que la radioterapia moderna no sólo tiene como objetivo controlar el cáncer sino también preservar los órganos y su función. En determinados tumores puede ayudar a evitar cirugías más agresivas, preservando estructuras como la mama, la laringe o el recto, que tienen un impacto significativo en la calidad de vida, informa.
"A pesar de estos avances, aún persisten muchos mitos. Algunas personas creen que "se vuelven radiactivas" después del tratamiento o que la radioterapia afecta a todo el cuerpo. La realidad es que los tratamientos actuales son cuidadosamente planificados por equipos multidisciplinares y diseñados específicamente para cada paciente", concluye, "la radioterapia moderna, la medicina primaria".



