El largo camino hacia la paz en Haití: entre la policía y las tropas internacionales
El escenario electoral en Haití el próximo agosto dista mucho de la seguridad y garantía que merece el proceso en un país acosado por la violencia y el terrorismo.
Mientras el equipo antipandillas de las Naciones Unidas comienza sus operaciones, el gobierno del país vecino, junto con la competencia internacional, ha desplegado unos 1.200 agentes de policía para restablecer el orden y la gobernanza.
El problema haitiano es complejo, pero con una amplia cooperación internacional puede resolverse en un tiempo razonable.
Para hacer frente a los pandilleros que tienen armas especiales, los agentes de policía también deben estar bien equipados para que la batalla no sea difícil.
Pero la situación podría empeorar si el equipo de la ONU, que inicialmente estaba formado por unos 2.000 efectivos, no terminaba de incorporarse.
Muchos países, incluida la República Dominicana, han contribuido a garantizar que no haya más demoras en el despliegue de fuerzas antipandillas en Haití.
Tras la movilización de la policía, es imperativo que los soldados que luchan contra los grupos armados también comiencen a trabajar para restablecer la paz y la seguridad en un país plagado de crimen y violencia.




