Los aranceles estadounidenses y el desafío del trabajo forzoso en el comercio internacional
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Al apoyar un aumento de los aranceles aplicados a la República Dominicana para las importaciones procedentes de países que utilizan trabajo forzoso, Estados Unidos debería ayudar a las autoridades, si aún no lo han hecho, a identificar los países que violan la competencia mediante la explotación laboral.
Con el petróleo acercándose a los 90 dólares el barril, un aumento del 12,5% en los impuestos a las exportaciones dominicanas a mercados atractivos ha golpeado la economía y oscurecido las perspectivas.
El gobierno ha prohibido las mercancías objeto de trabajo forzoso, pero persisten dudas sobre la identificación del sistema de producción.
En muchos países, la explotación laboral suele disfrazarse mediante diversos instrumentos.
Además, como ocurrió con el embargo a la industria azucarera por la supuesta esclavización de la mano de obra haitiana, Estados Unidos no siempre acierta en su clasificación.
Incluso si apelamos a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y otras organizaciones, Estados Unidos ayudará a aclarar el misterio identificando empresas y países donde los trabajadores son explotados mediante un sistema laboral excesivo.



