Puerto Plata en modo de planificación estratégica regional
La construcción de la Autopista del Ámbar constituye la mayor inversión pública de la historia Puerto Plata. Paradójicamente, esta obra de enormes implicaciones avanza sin un plan estratégico de desarrollo para la provincia. Es una herramienta rectora del desarrollo que permite que esta gran red viaria se convierta en una plataforma para la competitividad, la cohesión social y la sostenibilidad ambiental. Todavía hay tiempo para hacer las cosas bien.
Existe un principio ampliamente aceptado en la planificación estratégica regional: las grandes infraestructuras deben integrarse en una visión colectiva de largo plazo. Cuando ocurre lo contrario, se produce una expansión urbana desenfrenada, especulación de tierras, pérdida de oportunidades de inversión y riesgo de conflicto. Actores públicos y privados.
También es un error metodológico adoptar procesos de "planificación enlatada". Consultores que preparan en la oficina un documento con una ecuación predeterminada y luego convocan a la llamada fuerza viva para validarlo. Este modelo produce informes técnicamente aceptables, pero socialmente débiles, con escaso beneficio ciudadano y mínima capacidad de ejecución.
D Auténtica planificación estratégica Funciona justo al revés. Los expertos aportan los métodos, pero son los ciudadanos, las instituciones y las autoridades organizadas quienes hacen diagnósticos participativos, comparten visiones, priorizan proyectos y asumen compromisos duraderos. He aquí la diferencia entre un documento decorativo y una hoja de ruta con validez social.
de Gramsci, Testa, Putnam, Borza, Klose y RoseauEntre otros referentes internacionales, existe un amplio consenso en que el capital social, la gobernanza y la participación desde el diagnóstico hasta la implementación son los verdaderos fundamentos de la planificación sostenible.
Varios senadores, funcionarios y expertos dominicanos comprenden esta realidad. Otros, sin embargo, siguen subestimando la necesidad de construir primero la arquitectura institucional y las estructuras de gobernanza que sustentarán el proceso. Sin esa base, cualquier plan se convierte en un elegante libro de estantería, incapaz de guiar la inversión, aclarar a los actores o superar los cambios de gobierno.
Las experiencias de Peravia, Santiago, Espaillat y el proceso en curso en San Juan demuestran que otro camino es posible. Miles de ciudadanos firmaron el compromiso, cientos de instituciones participaron en comisiones técnicas de acuerdo a la Estrategia Nacional de Desarrollo (Leyes 1 a 12) y una visión común permitió prioridades y proyectos integrados.
La Cumbre Iberoamericana, el Centro Iberoamericano de Desarrollo Urbano Estratégico (Cideu), reunió seis protocolos esenciales para la formulación de planes estratégicos regionales. Puerto Plata necesita asumir este enfoque participativo. La Autopista Amber merece mucho más que crédito como un gran proyecto vial; impone un gran proyecto provincial conjunto.




