Variación del idioma
Nuestras observaciones sobre el lenguaje nunca terminarán. El español es la lengua materna de hablantes en veintidós países y la segunda lengua de los Estados Unidos. Se habla en gran parte de Europa, África y América, y cada comunidad le da sus propios matices.
él Diccionario de la Lengua EspañolaEditado por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, principal código por el que se rige la lengua española. Sin embargo, no refleja plenamente la diversidad lingüística y muchas veces nos sentimos insatisfechos con el tratamiento que se le da a una palabra. Veamos algunos ejemplos.
1. ¿El diccionario contradice la palabra lívido? Es un adjetivo y es una palabra vulgar, nada que ver con deseo sexual, que se escribe libido y es una simple palabra. En el primer sentido, parece que lívido significa morado y pálido. Es decir, tonos violetas o afines al violeta.
El conflicto aparece en el segundo sentido donde se dice lívido que significa “pálido intenso” y tiene como sinónimos las siguientes palabras: pálido, descolorido, seco, cadáver, sin sangre. Los hablantes podemos vivir con este último significado y olvidarnos del morado, oscuro, opalino.
2. Me rasqué y refunfuñé
En el argot dominicano, las palabras “garapella”, también “carapella”, se utilizan para referirse a una tos leve debido a molestias en la garganta. De este contexto se asume la relación de carraspera con la raíz de la palabra, que es la acción y efecto de aclarar la garganta. Este verbo se define como: “Emitir tos repetidamente para aclarar la garganta y evitar la ronquera en la voz”.
La palabra garganta tiene sinónimos garganta, tos, lagrimeo. En este caso no podemos quejarnos del diccionario, sino sustituir la forma malvada por una palabra española más común: carraspera o carraspeo.
Un fenómeno similar de distorsión sufre la palabra groupa, que deriva de grupa, nombre de la retaguardia de una tropa de caballería, aunque se prefiere el español dominicano anca, sinónimo válido.
En una de sus acepciones, el Diccionario Académico atribuye esta definición a la ingle: “La correa sujeta al eje trasero de la silla o silla de montar, que termina en una especie de ojal, por donde entra la culata de la cola e impide que la silla avance”.
Sinónimos son grupera y tiracol. Del Gruppéna parece haber surgido, a través de la distorsión, el dominicanismo "Gurupella". él Diccionario español dominicanoPublicado con la aprobación de la Academia Dominicana de Lenguas, incorporando el término con el significado correcto utilizado en nuestro país, especialmente en el ámbito rural. "Una cuerda envuelta en tela que se coloca debajo de la cola del caballo y se ata al aparejo para estabilizarlo."
3. Holejo, sí; cuello, no
Del latín “follicŭlus”, 'bolsita', 'cascabillo', el sustantivo piel hace referencia a la fina piel que recubre algunas frutas y legumbres como las uvas y los frijoles. Sinónimos: cuero, cuero, orujo, película, cáscara, taw.
Los dominicanos utilizan el término piel para nombrar al desperdicio de la naranja, que no es tanto piel, sino una capa gruesa.
4. Panegírico, no sólo por los difuntos
Para la mayoría de los dominicanos, el panegírico es un discurso de despedida a los muertos, pero la verdad académica es que ciertamente es una pieza retórica que se aplica a una variedad de situaciones. Siempre es complementario o agradable.
El Diccionario Académico define el sustantivo panegírico como "una elocuencia, discurso o exhortación en alabanza de algo o alguien. Sinónimos: elogio, elogio, alabanza, alabanza. El encomio no es solo para los difuntos.
Como adjetivo tiene los siguientes sinónimos o voces afines: encomiástico, laudatorio.


