Crisis crítica, protestas cotidianas y presos políticos: Cuba, cinco años después del 11J
La Habana.- Una profunda Crisis económica y energética, protestas diarias por falta de electricidad y alimentos, Y el aumento del número de presos políticos Este sábado se cumple el quinto aniversario del estallido social masivo del 11 de julio de 2021 (11J) en Cuba.
El aniversario se produce cuando han pasado seis meses desde que Washington incrementó la presión, con un embargo petrolero – que ha paralizado la isla y ha empeorado enormemente las ya precarias condiciones de vida – y nuevas sanciones, que han ahuyentado a las empresas extranjeras.
Sólo esta semana la isla sufrió dos apagones a nivel nacional, elevando el total a cuatro en lo que va del año. Sin embargo, la situación no es mucho mejor en condiciones normales: La Habana recibe sólo una o dos horas de electricidad al día en promedio, y los cortes en las provincias pueden durar hasta tres días seguidos.
En este contexto, se registran protestas, generalmente de decenas de personas, que reclaman pacíficamente al Estado servicios básicos como electricidad, agua y alimentos, principalmente en La Habana.
El descontento social se expresó golpeando cacerolas y sartenes, bloqueando carreteras y quemando basura.
El viento de protesta
Algunas voces de la disidencia cubana argumentaron que el 11J marcó una ruptura histórica e irreversible en la relación entre sociedad y Estado, y que el aire que se respiraba en la isla era de protesta.
"La profundidad estructural de los déficits y las desigualdades podría producir un acontecimiento como el 11J", sostiene su homólogo cubano Manuel Cuesta Morúa; Si bien la homóloga de Cuba, Marthadela Tamayo, admitió que no se habían visto protestas similares desde el 11J, "fue enorme" y reconoció que la isla podría vivir más 11J, ya que "la situación actual propició que así fuera".
Cuesta Morúa señala también que las protestas que se desarrollan actualmente en la isla han consolidado, cinco años después del 11J, "un nuevo tipo de reconfiguración de las relaciones entre la sociedad cubana y el Estado: la ruptura del contrato histórico entre el pueblo revolucionario y el gobierno".

Por su parte, la directora de Cubalex, Laritza Diversant, señaló en una conversación online que "desde las protestas del 11J, la población civil cubana no ha dejado de salir a las calles" (a protestar) y destaca, a raíz de ello, "el cambio de perspectiva entre la ciudadanía", que "generó el proceso de manifestación".
Sin embargo, reconoció Cuesta Morúa, el Gobierno cubano "endureció su respuesta encarcelando a algunos de los manifestantes e imponiendo estrictas sanciones como señal de su determinación de avivar el claro descontento de la ciudadanía".
En este sentido, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció que existe "una grave situación represiva" en Cuba y contabilizó "al menos 1.949 acciones represivas" sólo en el primer semestre del año.
prisionero político
Esta semana finalizó la pena de prisión de Luis Manuel Otero Alcántara, uno de los rostros más visibles de la disidencia artística y líder del movimiento San Isidro, quien fue detenido precisamente cuando intentaba sumarse a la protesta del 11 de julio de 2021.
El artista, de 38 años, cumplió su condena de cinco años por desacato y desorden público el 9 de julio, pero no ha sido puesto en libertad.
La ONG Human Rights Watch (HRW) criticó este sábado lo que parecía ser una "libertad condicional de deportación".

HRW también condenó que cinco años después del 11 de septiembre, unos 800 prisioneros sigan encarcelados por razones políticas, aproximadamente la mitad de ellos por participar en esas protestas.
Según diversas organizaciones de derechos humanos, las protestas del 11J terminaron con la detención de más de 1.400 personas.
HRW exigió que el gobierno cubano libere "inmediata e incondicionalmente" a todos los presos políticos y ponga fin a la "represión sistemática" de la disidencia.
Contrariamente a estas posiciones, el Gobierno cubano ha insistido en los últimos años en señalar el 11J como una "victoria popular", como escribió este sábado en las redes sociales el secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba (PCC, el único legal), Roberto Morales Ojeda.
"¡Nunca les negaremos ese derecho a los revolucionarios! La patria se defiende", aseveró.




