Participación ciudadana en la aplicación del Código Penal
Participación Ciudadana informa que es consciente de las debilidades con las que se aprobó el Código Penal, pero entiende que debería entrar en vigor cuando expire dicho plazo.
Pidieron al Congreso Nacional corregir sus errores de inmediato, tal como ocurre con las decisiones de la Corte Constitucional, que ya autorizó algunas de esas correcciones, como, por ejemplo, la inclusión de tres motivos como eximentes de responsabilidad penal en el caso de interrupción del embarazo para proteger la salud y la dignidad de la mujer.
Lo mismo ocurre con la difamación y el insulto, así como con la indignación, que deben ser penalizados para seguir la tendencia mundial, protegiendo así la libertad de expresión y difusión del pensamiento y el ejercicio del periodismo.
Dijeron que el Código Penal incluía alrededor de 70 nuevos tipos de delitos en áreas sensibles como la violencia de género y doméstica, como el feminicidio; delitos cibernéticos y delitos tecnológicos; Delitos financieros y de corrupción; Crímenes graves como crímenes de lesa humanidad, genocidio, sicariato, autosecuestro, obstrucción de la justicia, etc.
En materia de corrupción, se sanciona la corrupción pública y se establece que el cumplimiento de diferentes conductas que constituyen diferentes tipos de delitos implica la imposición de todas las penas asociadas a cada infracción.
De igual forma, difusión de influencias, conflicto de intereses, manipulación de precios, acuerdo ilegal entre empresarios, obtención de ventaja mediante engaño o otorgamiento de beneficios a terceros, sobrevaluación ilegal, sustracción de bienes por parte de terceros con asistencia de funcionario público, pago irregular de contratos administrativos y se dispone esa violación de 20 años contra el público dentro de 20 años.
Informan que la Asesoría Jurídica del Poder Ejecutivo se encuentra trabajando en un proyecto de ley para corregir deficiencias del nuevo Código Penal, por lo que esperamos conocer su contenido y presentarlo sin demora al Congreso, que debe ser el más interesado en corregir sus propios errores.




