Los países del Golfo respetan sus intereses y su seguridad
Manama.- Los países árabes del Golfo Pérsico, vecinos de Irán y aliados de Estados Unidos, preguntaron ayer al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, si algún acuerdo entre Washington y Teherán garantiza sus intereses y seguridad y permite la libre navegación en el Estrecho de Ormuz, por donde exportan su petróleo y gas.
Los ministros de Asuntos Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) -Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait, Bahréin y Omán- hicieron la solicitud en una reunión con Rubio en la capital de Bahréin, Manama.
"Se enfatizó que cualquier entendimiento o acuerdo futuro debe incorporar las necesidades de los estados del CCG de una manera que proteja sus intereses y garantice su seguridad y estabilidad", dijo Yassem Al Budaiwi, Secretario General de la Alianza Económica y Política del Golfo.
"Estos acuerdos deben basarse en los principios del derecho internacional, el respeto a la soberanía de los Estados, la buena vecindad y la no injerencia en los asuntos internos, contribuyendo así a la consolidación de la seguridad y la estabilidad regionales", añadió en un comunicado.
También señaló que el CCG había expresado su apoyo a Rubio a las conversaciones entre Estados Unidos e Irán basadas en el memorando de entendimiento firmado la semana pasada para poner fin a la guerra en la región y reabrir Ormuz.
"Daron la bienvenida, durante la reunión, a todos los esfuerzos diplomáticos que contribuyan a reducir las tensiones, mejorar la seguridad de los Estados y de las rutas marítimas, incluido el Estrecho de Ormuz, la libertad de navegación y el respeto de las normas del derecho internacional, logrando así la seguridad y la prosperidad para los pueblos de la región y del mundo", añadió.
Rubio, que este jueves concluyó en Manama un viaje a Emiratos Árabes Unidos y tres países del Golfo, entre ellos Kuwait y Bahréin, dijo en la reunión que era "inaceptable" que Irán impusiera aranceles a los barcos que transitan por Ormuz y aseguró que Washington quería un acuerdo con Teherán pero "a cualquier coste".
Asimismo, reiteró, como lo hizo en Kuwait el pasado miércoles, que cualquier acuerdo con Irán tendría en cuenta los intereses y la seguridad de los socios árabes de Washington en el Golfo Pérsico.
Italia no es una amenaza
El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, reiteró ayer a su homólogo iraní, Abbas Araqchi, que su país "no ha participado en ninguna iniciativa militar" ni ha autorizado el uso de sus bases aéreas para acciones militares contra territorio iraní.
"Italia no ha participado en ninguna iniciativa militar ni ha autorizado el uso de sus bases para la guerra contra Irán respetando la carta de acuerdo con Estados Unidos", escribió Tajani en su cuenta de la red social X tras una conversación telefónica con Arakchi.
El jefe de la diplomacia italiana respondió así a las acusaciones de Teherán, después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sugiriera en una entrevista en la cadena estadounidense Fox News que Washington había utilizado suelo italiano y un aeropuerto rumano para su ataque.
Tras las declaraciones, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ismail Baghai, acusó a la OTAN de ser "cómplice" del ataque estadounidense, diciendo que se había violado el derecho internacional y que los miembros implicados "deben rendir cuentas". "Italia y Rumanía son claramente mencionadas (…) como participantes en la agresión contra Irán", señaló Baghai en X.
El portavoz añadió que estos países, junto con otros países europeos, deben "explicar a su pueblo y al mundo por qué han elegido cooperar en este flagrante acto de brutalidad y agresión contra el pueblo de Irán".
Israel no se retira
– tarea
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que todavía tenía "trabajo por hacer" contra Irán y el movimiento islamista Hamás y aseguró que las tropas israelíes permanecerían en la zona.




