El Código Penal 2026 trae mano dura: nuevas penas e infracciones
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Santo Domingo.- El jurista y expresidente de la Corte Suprema de Justicia, Julio César Castaños Guzmán, dijo que el nuevo Código Penal dominicano representa la transformación más importante del sistema penal nacional desde la introducción de la Constitución de 2010, agregando nuevos tipos penales, fortaleciendo al poder judicial para administrar significativamente la ley ya existente.
Durante una conferencia impartida en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), el eminente constitucionalista analizó los principales aspectos de la Ley 74-25, que sustituirá al Código Penal de 1884 luego de más de 140 años de vigencia y entrará en vigencia luego de un feriado de doce meses.
Castaños Guzmán explicó que las nuevas regulaciones responden a una realidad social, económica y tecnológica que existía cuando se aprobó la ley del siglo XIX, incorporando procesos criminales y de justicia acordes con los desafíos contemporáneos.
Entre los avances que consideró más trascendente estuvo la responsabilidad penal de las personas jurídicas, un cambio de paradigma en el sistema penal dominicano. Durante la implementación del nuevo código, las empresas, instituciones y otras entidades podrán ser sancionadas por actos ilícitos cometidos por sus representantes, organismos o subordinados cuando no cumplan sus funciones de dirección, control o supervisión.
Las sanciones para estas entidades pueden incluir multas, suspensión de licencias, pérdida de permisos, cierre de establecimientos e incluso disolución de la persona jurídica.
De igual forma, destacó la creación de nuevos tipos de delitos como el sicariato, definido como asesinato por encargo, penado con 30 a 40 años de prisión; El robo de identidad, una práctica cada vez más común en el entorno digital; estafas piramidales asociadas con activos digitales y criptomonedas; acoso cibernético; y el uso de sustancias corrosivas conocidas como "ácido del diablo".
Otro de los cambios relevantes señalados por el ponente es el fortalecimiento de las sanciones contra delitos que históricamente han creado zozobra social. Pone como ejemplo el homicidio doloso, que se castiga con entre diez y veinte años de prisión, frente al límite de tres a veinte años que establecía la ley anterior.
También destacó el tratamiento especial que se da al feminicidio, que conlleva una pena de prisión de entre 30 y 40 años y la pena máxima en caso de agravantes previstas en la ley.
En términos de violencia doméstica y de género, el nuevo texto amplía la protección de las víctimas al reconocer claramente las formas económicas, patriarcales, psicológicas y verbales de la violencia doméstica, al tiempo que fortalece la protección de las mujeres, los niños y los adolescentes.
Durante su intervención, Castaños Guzmán llamó la atención sobre el tratamiento de los delitos dolosos, figura jurídica que permite aquellas conductas donde el autor no tuvo intención de provocar la muerte, pero ésta se produce como consecuencia de sus acciones. El nuevo código prescribe una pena de cinco a diez años de prisión para los casos de asesinato premeditado.
También destacó la inclusión de disposiciones relativas a los daños por dopaje o el suministro de sustancias destinadas a alterar el rendimiento físico de una persona, ampliando el alcance de la protección penal al respecto.
Sobre el aborto, uno de los temas más polémicos durante el debate legislativo, explicó que la nueva ley mantiene la penalización de diversos métodos de interrupción voluntaria del embarazo, incluidos los abortos consensuados, inducidos y forzados.
Sin embargo, señaló que el artículo 111 establece una exención de responsabilidad penal cuando se interrumpe el embarazo para salvar la vida de la madre, del feto o de ambos, siempre que se hayan agotado los medios científicos y técnicos disponibles al momento de la intervención.
En el caso de los delitos sexuales, el jurista se centró en fortalecer las prohibiciones contra el proxenetismo y la explotación sexual de menores. El nuevo código castiga el proxenetismo con una pena corta de prisión de dos a tres años, que puede aumentar en determinadas circunstancias, mientras que la explotación sexual de niños y adolescentes acarreará una larga pena de prisión de diez a veinte años.
Amaury Marcos Martinez, Giovanni Baez Aufant, Francia Hernandez, Julio Cesar Castanos, Jose Luis de la Cruz, Carmen Consuelo Lopez, Lucivel Avila, Gustavo de los Santos
Del mismo modo, destaca el desarrollo generalizado de una normativa dedicada al acoso sexual, regulada en una serie de disposiciones que buscan dar una respuesta más eficaz a este tipo de delitos.
Otro aspecto novedoso es la creación de la imagen del robo por hambre, mediante la cual se reconoce una respuesta criminal diferente a quienes roban bienes de primera necesidad para satisfacer las necesidades básicas propias o de sus familias, sin utilizar la violencia y de formas inusuales. En este caso, la sanción esperada sería la realización de trabajos comunitarios.
El orador también destacó el endurecimiento de las medidas contra la corrupción administrativa, el tráfico de influencias, la adquisición ilegal de beneficios económicos y el enriquecimiento ilegal de funcionarios gubernamentales, destacando que la nueva ley exige la justificación de la fuente de la riqueza adquirida en determinadas circunstancias.
De igual forma, evaluó la tipificación de prácticas anticompetitivas entre comerciantes e industriales encaminadas a manipular los precios mediante acuerdos ilegales para limitar la producción o comercialización de bienes.
A nivel procesal y doctrinal, introdujo innovaciones como la acumulación de penas hasta un máximo de 60 años de prisión, nuevas reglas de nuevo juicio y la ampliación de la presunción de legítima defensa, especialmente en áreas relacionadas con la protección de hogares y familias contra intrusiones ilegales.
Al finalizar su exposición, Castaños Guzmán llamó a jueces, fiscales, abogados, académicos, estudiantes y comunicadores a estudiar detenidamente el contenido de la nueva ley, considerando que su aplicación marcará una nueva etapa de la justicia penal dominicana y requerirá de una profunda formación e interpretación jurídica.
Al concluir la conferencia, Julio César Castaños Guzmán fue reconocido por su valioso aporte al fortalecimiento del sistema jurídico dominicano y su trayectoria en defensa de las instituciones democráticas. La Decana de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), Carmen Consuelo López, entregó la distinción junto al Rector de la Academia, Reverendo Padre José Luis de la Cruz, quien destacó su aporte al desarrollo del derecho constitucional y la justicia en República Dominicana.
Carmen Consuelo López, Julio César Castaños Guzmán y José Luis de la Cruz.




