Calidad jurídica

La decisión de la Cámara de Diputados de aprobar en dos lecturas consecutivas el nombre de Salvador Jorge Blanco en la avenida conocida como Circanvalación Norte de Santiago es un nuevo error de la organización que revela la pérdida de calidad de sus miembros.
Dado que la Ley 12-15, aprobada por el Congreso Nacional once años antes, nombra la misma calle que Louis Crouch Bogaert, se produce una dualidad de título, nombrando una calle que ya tenía identidad y, en el lenguaje popular, disfrazando a un santo de otro.
Se trata de un hecho insólito a menos que en el mismo texto del proyecto de ley aprobado por los diputados se determine una derogación expresa, es decir, que la decisión indique que se derogan las Leyes 12 a 15 y cualquier disposición en contrario, excepción normal en casos similares.
Si no, entonces es un despropósito soberano de honorables legisladores, quienes en la teoría constitucional encarnan la representación última de la soberanía popular, en una función pública exclusiva "para el pueblo" con las únicas y claras funciones de representación, elaboración de leyes y fiscalización.
Esta decisión revela la creciente pérdida de calidad de los miembros del Congreso Nacional, la degradación de la labor legislativa, el olvido y desconocimiento de la importancia y significado de tan delicada y trascendental labor y la ausencia de asistencia y asesoramiento profesional calificado en cada materia.
Debido a los enormes presupuestos que administran con discreción y sin supervisión, lo que parece un desperdicio, hay razones profundas para la reducción numérica de los representantes legislativos mínimos e incluso la eliminación del sistema bicameral, porque tal vez una sola comunidad sería suficiente, económica y eficaz para representar los intereses reales.




