Década de la Salud Personal

Abel González Médico Iguala celebra sus 49 años destacando sus logros y “compromiso con los afiliados”. Esta igualdad surgió debido a la incapacidad del Instituto Dominicano de Seguridad Social (IDSS) para proteger a los trabajadores asalariados, acelerando la privatización y comercialización de medicamentos.
Durante más de tres décadas, 40 instituciones médicas privadas y compañías de seguros de salud han mantenido la elección de más del 80% de los trabajadores, a pesar de sus costos, la exclusión de los más enfermos y la falta de regulación oficial. Evidencia de que la privatización de la salud existía mucho antes de la Ley 87-01.
Balaguer fue el principal privatizador de la seguridad social, promoviendo la transición del seguro social estatal al seguro privado. Mientras estrangulaba financieramente al IDSS, promulgó la Ley No. 772 que autorizaba a las empresas a establecer planes privados de salud y pensiones.
A partir de 1966 congeló el salario máximo de cotización en 200 pesos, expulsando a todos los trabajadores que obtenían aumentos salariales. La membresía del IDSS se redujo de 200.000 en 1959 a 80.000 en 1966. Balaguer alentó a las clínicas e instituciones médicas privadas a utilizar préstamos externos en dólares para financiar la construcción de clínicas privadas grandes y modernas con recursos blandos para mejorar las instalaciones y equipos existentes.
Además, fortaleció la igualdad médica al autorizar la afiliación privada de funcionarios y empleados de la Secretaría de Estado, empresas públicas e instituciones autónomas y descentralizadas: CORDE, CEA, CFI, CEDOPEX, CDE y UASD, entre otras.
Además, la limitada calidad y cobertura de la seguridad social obliga al sector laboral a celebrar convenios colectivos de empresas privadas, contratos de seguros médicos privados, que prevén planes de beneficios de acuerdo con la capacidad de pago de las empresas, sus ejecutivos y sus trabajadores.
Como resultado de este patrocinio gubernamental, en menos de una década nacieron equivalentes médicos de unos 40 procedimientos diferentes. Vale destacar que sus directivos, fundadores y principales accionistas eran médicos que a su vez poseían grandes clínicas del país.
La cuestión del ARS comenzó y se intensificó cuando la élite médica perdió el control vendiendo equivalentes médicos. Durante la negociación del proyecto de ley, AMD/CMD no objetó el par médico por dos razones: 1) eran propiedad de médicos famosos; y 2) los servicios fueron brindados por sus propias clínicas. No había necesidad de gestionar el riesgo de fraude en esta situación porque al final del día todo queda en familia.
Pero como la Ley 87-01 prohibía a las clínicas poseer ARS, muchas de ellas fueron vendidas al sector financiero a precios muy atractivos. Desde entonces, tras perder el control, el ARS ha sido considerado una "injerencia intolerable" en la práctica médica, lo que ha dado lugar a repetidas campañas de demonización. Por primera vez, la detección de fraudes e irregularidades se realiza de forma independiente.




