Manteneos firmes donde Dios nos ha plantado
Dios siempre se preocupa por dar lo mejor a Sus hijos. Esto lo vemos reflejado en la historia del pueblo de Israel cuando, en medio de una gran hambruna, el Señor los protegió. La tierra de Gosén. Mientras otras regiones sufrían miseria y dificultades, Gosén se convirtió en un lugar de provisión, protección y bendición para el pueblo de Dios.
Muchos, cuando son bendecidos, se vuelven espiritualmente fríos, pero esto no debería ser así. En la Palabra vemos continuamente que Dios exhorta a su pueblo a recordar sus palabras, obedecer sus mandamientos y no apartarse de sus caminos.
Hoy Dios nos ha colocado en nuestro Goshen: un lugar de gracia, favor, protección y propósito. Sin embargo, muchas veces corremos el riesgo de perder lo que Él nos ha confiado por prestar atención a voces equivocadas, pensamientos incrédulos o influencias que quieren alejarnos de la voluntad de Dios.
Así que debemos Guarda cuidadosamente cada palabra Que Dios nos habló. Debemos aferrarnos a Sus promesas, obedecer Sus estatutos y permanecer firmes donde Él nos ha establecido.
No permitamos que ninguna influencia externa nos saque de nuestro Goshen espiritual. Mantengamos la mirada puesta en Dios, el corazón unido a su voluntad y la confianza en sus promesas.




