PRM no se compartirá

Respecto a mi artículo anterior, "PRM y el poder", en el que dije que el partido gobernante sólo perderá las elecciones de 2028 si la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa escalando, creando una crisis económica con consecuencias aún impredecibles para la inestabilidad, la seguridad y la gobernanza, sumando graves conflictos entre Rusia, Ucrania y China, Ucrania y China, Taiwán y otras guerras. Cuestiones geopolíticas que amenazan seriamente la paz mundial.
A este problema se suma otro factor: que el PRM se divide durante la conferencia interna donde se elegirán nuevas autoridades del partido, y posteriormente en el proceso de selección de candidatos presidenciales, senadores, diputados, alcaldes y concejales, donde los intereses personales y grupales chocan peligrosamente, amenazando la unidad.
Para evitar que los desacuerdos terminen en separación, se necesita mucho acuerdo entre los jefes de grupos o tendencias que trabajan internamente. Se espera que el Presidente Luis Abinadar y el ex Presidente Hipólito Mejía desempeñen un papel fundamental para garantizar la armonía. Sobre todo, de Abindar, quien se cree que no tiene candidato preferido, en su calidad de Presidente de la República y líder indiscutible del PRM.
Así, en los próximos procesos convencionales del PRM, Abinadar será quien tenga la mayor responsabilidad, hecho que Hipólito es decisivo en las legítimas aspiraciones presidenciales de su hija Carolina, alcaldesa y secretaria general del PRM.
Como podemos ver, la situación geopolítica es compleja. ¡Muy complejo y difícil! El estado del gobierno también es por la misma razón. En gran medida, el futuro inmediato del PRM depende de la resolución del conflicto armado y de la crisis con el presidente Donald Trump en Estados Unidos en guerra con el mundo.
Las crisis económicas determinan el futuro de los gobiernos, especialmente en países como el nuestro, donde la gente piensa con el estómago, no con el cerebro.
Si Luis termina, como parece probable, con un alto porcentaje de aceptación popular entre los principales presidentes de América Latina, la victoria en las 28ª elecciones, con la elección de buenos candidatos alejados del hampa y de apariencias de fraude, podría mantenerse en el poder.
El doctor Guido Gómez Mazara me aseguró que el PRM no se dividirá, como muchos piensan y otros apuestan a que, en las reuniones y reuniones de los candidatos a la comisión asesora y a la postulación presidencial, reinará la armonía.
¡Con un poco de suerte! Le dije.




