Fuerte en medio de la batalla
¿Cuántas veces hemos pasado por pruebas, dificultades y batallas mientras avanzamos hacia el propósito de Dios? El enemigo, cuando decidimos seguir al Señor y obedecer su voz, intenta crear obstáculos, sembrar incertidumbre y desánimo para que abandonemos la misión que Dios nos ha encomendado.
Por eso es fundamental ser firmes, recordar quién nos ha elegido y tener plena fe en su promesa. La lucha no siempre indica que estamos fuera de la voluntad de Dios. Muchas veces son señal de que estamos caminando hacia lo que el Señor nos tiene preparado.
Jesús también enfrentó oposición durante su ministerio, pero nunca dejó que las circunstancias lo distrajeran de su propósito. Conoció al Padre, confió en Sus instrucciones y fue fiel hasta que se cumplió Su propósito.
Asimismo, no dejemos que el miedo nos paralice. Avancemos, con fe y confianza, que Aquel que nos llamó nos fortalecerá. Ninguna adversidad, ningún obstáculo y ninguna estrategia del enemigo pueden detener lo que Dios ha determinado hacer en nuestras vidas.




