¿Quién es Iván Cepeda, el candidato presidencial que quiere continuar con el proyecto petro en Colombia?
Bogotá.– En menos de un año, el senador Iván Cepeda logró unir a la izquierda colombiana en torno a su nombre para suceder a Gustavo Petro en la presidencia y aunque este domingo logró avanzar a la segunda vuelta, los resultados no fueron los esperados porque no fue el candidato más votado según todos los votos anunciados.
"Desde el inicio de esta campaña electoral dejé en claro que no era mi intención aspirar a la presidencia, pero hoy después de escuchar atentamente este movimiento y pedir con la mente abierta que me resulta difícil, puedo decir que es imposible ignorarlo", dijo Cepeda el 22 de agosto en Pasto, ciudad del sur del país, donde presentó su candidatura como líder.
Cepeda, que se define como una "sobreviviente del genocidio político" en Colombia, tiene la política en la sangre y toda una vida de activismo en defensa de las víctimas del conflicto armado, los derechos humanos y los procesos de paz.
Hijo del senador Manuel Cepeda Vargas, del izquierdista Partido Unión Patriótica, asesinado en 1994 por agentes estatales por su vinculación con los paramilitares y por el líder comunista Ira Castro, Cepeda se presenta a estas elecciones como una continuación del proyecto progresista de Petro.
"La muerte de mi padre me reconstruyó y me convirtió en quien soy hoy", dijo Cepeda en una entrevista con la revista Semana en 2019.
A sus 63 años, este filósofo ha defendido un proyecto centrado en la paz, la justicia social y la lucha contra la corrupción, insistiendo en que "Colombia no puede quedarse estancada en la violencia y la exclusión".
Infancia en el extranjero
Iván Cepeda nació en Bogotá el 24 de octubre de 1962 y creció en una familia marcada por la militancia política de izquierda y la violencia que azotó a Colombia durante décadas.
De niño vivió con su familia en Cuba y la antigua Checoslovaquia, y pocos años después volvió al exilio en Francia por amenazas a su labor en defensa de los derechos humanos.
En Europa, obtuvo una maestría en derecho internacional humanitario en la Universidad Católica de Lyon (Francia), después de graduarse en Filosofía en la Universidad San Clemente de Ohrid en Sofía, en la Bulgaria comunista durante los años del Telón de Acero.
El asesinato de su padre lo convirtió en la voz más visible en la condena de los desalojos de la Unión Patriótica, grupo cuyos miembros fueron asesinados, desaparecidos y desplazados forzosamente en los años 80 y 90 del siglo pasado.
Protección de las víctimas
Antes de llegar al Congreso, Cepeda trabajó con organizaciones sociales y de víctimas y fue uno de los fundadores del Movimiento Nacional para Víctimas del Delito (MOVIS).
Su carrera política comenzó en 2010, cuando fue electo representante en la Cámara de Bogotá de Alternativa Pollo Democrático. Cuatro años después llegó al Senado, órgano para el que fue reelegido.
La notoriedad nacional de Cepeda ha crecido en particular debido a los debates en el Congreso sobre el paramilitarismo y los supuestos vínculos entre políticos y empresarios con organizaciones armadas ilegales.
Estas acusaciones derivaron en un enfrentamiento directo con el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) y en uno de los procesos judiciales más relevantes y polarizadores de la política colombiana reciente, en el que el expresidente estuvo al borde de la cárcel.
Este proceso convirtió a Cepeda en la gran contradicción del uribismo y reforzó un discurso político centrado en dejar atrás la "política del miedo y la guerra", como dijo durante la campaña.
Entre 2012 y 2016, Cepeda participó como facilitador en las conversaciones de paz entre el gobierno colombiano y la exguerrilla de las FARC que culminaron en el acuerdo firmado durante la presidencia de Juan Manuel Santos (2010-2018).
Asimismo, intervino en el proceso de establecimiento de relaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y enjuiciamiento de los grupos armados ilegales.
proyecto del presidente
En esta campaña, Cepeda propuso profundizar las reformas sociales de Petro, acelerar la implementación del acuerdo de paz y fortalecer las políticas de protección a líderes sociales y comunidades afectadas por la violencia.
En su programa oficial propone avanzar hacia "tres revoluciones pacíficas: moral, económica y política", además de la reforma agraria, la transición energética y el fortalecimiento de las conversaciones de paz con los grupos armados.
Su compañera de fórmula para la vicepresidencia es la senadora indígena Aida Quilquay, defensora de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas afectados por el conflicto armado.
En esta campaña consolidó el espacio político de la izquierda en Colombia, que aún se caracteriza por la polarización, la persistencia de conflictos armados en diversas regiones y las tensiones en torno a la sucesión del actual gobierno.




