Naciones Unidas pronostica un "golpe" del fenómeno de El Niño a la seguridad alimentaria en Centroamérica
CIUDAD DE GUATEMALA.- El director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, Carl Schau, considera que el fenómeno de El Niño amenaza con asestar un "duro golpe" a la seguridad alimentaria en Centroamérica, con especial impacto en los corredores secos de Guatemala y El Salvador.
Durante una entrevista con Efe en la capital guatemalteca, Skau explicó que, pese a los avances en la lucha contra la desnutrición infantil en la región en los últimos años, las prolongadas sequías y las previsiones de lluvias extremas corren el riesgo de perder el terreno ganado si no se implementan medidas preventivas.
El Corredor Seco Centroamericano es una franja regional que se extiende verticalmente a lo largo de la costa del Pacífico y el este de la región -desde el sur de México hasta Costa Rica- altamente vulnerable al cambio climático extremo y que abarca grandes áreas de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
En la zona viven unos 10,5 millones de personas, dedicadas en su mayoría al cultivo de subsistencia de maíz y frijol, cuya supervivencia y nutrición dependen directamente de la regularidad de las lluvias estacionales.
"La preocupación ahora es que con El Niño nos hará retroceder. Por eso es tan importante que tomemos medidas tempranas para poder mitigar y evitar retrasos", dijo Skau tras su viaje a El Salvador y Guatemala, donde visitó comunidades agrícolas afectadas.
Durante su viaje de campo, Skau constató que la falta de lluvias ya había destruido los cultivos básicos de varias comunidades dedicadas a la agricultura de subsistencia.
"Hemos visitado comunidades que no han visto lluvias durante cuatro semanas y las plantaciones ya se han perdido. Si dependes de estas plantas para alimentarte, ahora hay un grave problema alimentario", explica, señalando la urgencia de distribuir ayuda alimentaria y suministros antes de que empeore la disponibilidad de alimentos.
El titular del PMA enfatizó que el pronóstico climático para los próximos meses no sólo para la región centroamericana, "predice una situación compleja a nivel global (…) con sequía en una parte y fuertes lluvias en la otra".
Según el representante de la ONU, la respuesta a la situación climática debe ir acompañada de un enfoque preventivo integrado entre las instituciones gubernamentales, los municipios y la cooperación internacional para proteger los medios de vida de las comunidades rurales.
estrategia de salida
Para integrar esta respuesta, el PMA mantiene un trabajo estrecho con las autoridades guatemaltecas, desde la formulación de políticas públicas hasta la intervención directa en las comunidades más vulnerables, con el objetivo de fortalecer las estructuras estatales para que el país adopte gradualmente un enfoque integral sobre el hambre y la nutrición.
En este marco, Schau precisó que el PMA diseña sus programas desde una perspectiva de retiro progresivo, buscando que las instituciones locales alcancen plena autonomía funcional y presupuestaria.
"Tenemos que trabajar en una estrategia de salida de 10 años en Guatemala. Cuando ya no estemos aquí, espero que ya se haya logrado una situación en la que todos los niños tengan suficiente para comer y la nutrición que necesitan para vivir una vida saludable", dijo.
Sin embargo, el funcionario advirtió sobre las dificultades que genera la drástica reducción de los aportes financieros para programas humanitarios a nivel internacional, por lo que enfatizó la necesidad de incrementar la asignación presupuestaria nacional de los países de la región para sostener las intervenciones nutricionales.
"Lo que preocupa son los recursos, ya que las contribuciones globales a este tipo de intervenciones se están reduciendo, y luego se deben movilizar recursos internos para poder implementar tales programas", concluyó Skau.




