Manuel de Jesús Galván

Humildemente creo que el Dr. Hugo Tolentino Diep es el único Canciller que ha representado el cargo con el alma en la nube y plenamente dedicado a representar al país sin duplicidades. Y desde el nacimiento de la nación diversos personajes han conspirado abiertamente contra ella.
Buenaventura Báez, Pedro Santana y Tomás Bobadilla fueron acérrimos opositores al proyecto nacional. Estos líderes de nuestra primera república nunca ocultaron su odio a la patria y sus planes siempre giraron en torno a entregar el país a una potencia extranjera.
Pero igualmente, hay muchos, que con sus “grandes conocimientos” sólo aspiran a unir nuestro territorio con cualquier país avanzado.
Uno de esos personajes fue el escritor Manuel de Jesús Galván, llamado el "príncipe de las letras nacionales" por su elegante prosa. Este escritor fue un cortesano oportunista de los poderes fácticos. Continuó manteniendo correspondencia durante mucho tiempo con Ulises Francisco Espaillat, quien lo nombró canciller del país, hasta que dejó de "vagar por el poder".
El autor de Enriquillo se inició en la política con sólo 22 años. Fue asistente de Pedro Santana y partidario de la anexión a España. Posteriormente fue canciller durante el gobierno del tirano Ulises Heureux (Lillis). Galván fue —según el historiador Manuel Ubaldo Gómez— un "servidor público" (a lo que agrego…"viajando por República Dominicana") durante 54 años.
Una vez caída la dictadura de Lilisis, Galván "la quiso" durante el gobierno de Alejandro Was y Gil, administración en la que el literato ofreció al gobierno alemán la Bahía de Samaná, conspiración descubierta tras el libro de Sumner Wells El viñedo de Nabot.




