Glamour académico visible

Fui testigo por primera vez de la toma de posesión de un rector de la USAD el 28 de febrero de 1978. Detrás de su escritorio, el Dr. Guarocua le pidió al nuevo rector de Batista del Villa que levantara la mano derecha. Después del juramento, le dijo: "Don Antonio, lleve la llave de su escritorio". Los tomó el Dr. Antonio Rosario.
Entonces el rector saliente dijo: "Estas son las llaves del coche por las que querían acusarme de desperdicio". No más discurso. Si hubo otro universitario además del profesor Juan Bosco Guerrero, que falleció hoy, no lo recuerdo. Allí estuvieron como amigos el abogado Emmanuel Esquia y el autor de este artículo, Antonio Rosario.
Los siguientes cuatro rectores tampoco fueron aplaudidos. Lo único que sé es que Roberto Santana (1993-1996) reclamó un traspaso diferente. Para esta tarea el rector Julio Ravello designó a la encargada de ceremonial y protocolo, Francia Polanco, y al relacionista público Rafael Peralta Romero. Creamos un guión.
Con la toma de posesión del Dr. George Aszana David, el pasado jueves 16, la solemnidad y la elegancia estuvieron en su punto más alto. Entre otros lujos, asistieron el Presidente de la República, Luis Abinadar, el expresidente Hipólito Mejía y otras personalidades del mundo político.
Predominio de la vestimenta blanca, tradición del protocolo estatal. Además del rector, están investidos cuatro vicerrectores. Rosel Fernández juramentó como Vicecanciller; Antonio Ceriaco Cruz, Vicerrector Administrativo; Gerardo Roa Ogando, de Extensión, y Juana Encarnación, de Investigación y Posgrado.
Luego de ser juramentado por Editrudis Beltrán Crisóstomo, hasta entonces rectora, al doctor Aszana le colocaron en la solapa un pin con el escudo de la UASD, una capa azul y blanca que simboliza la bandera de la Uasd y el anillo rectoral. Estos son los símbolos académicos que utilizará durante sus cuatro años de mandato.
Aszana reconoció la gestión y legado de la administración liderada por David Beltrán, destacando la expansión de la UASD al territorio nacional y la apertura al diálogo como base para los próximos cuatro años. Y para añadir encanto, valora una relación de cooperación con el gobierno del presidente Luis Abinada.
La mayor expresión de elegancia fue un discurso singular y místico, además de confianza en el mejor aliado de la USASD en los últimos años: el gobierno. Cumple la promesa de la institución educativa más importante del estado. Y todo, sin subestimar su autonomía ni su conciencia crítica. Allí brilla el glamour académico.




