Eduardo María, un líder legendario
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El primero de los cinco miembros. Línea Roja-1J4 Dirección NacionalSólo sobreviven González Espinosa y Rafael Pérez Modesto (Rafa). Los otros, ya fallecidos, son Iván Rodríguez Pilier, Felucho Florentino y Nelson de Peña entonces (cabo). De las tres alternativas sólo sobrevive Luis Rosichi; Los otros dos fueron Carlos Ulloa (Talingo o Felipe) y Gonzalo Pérez Cuevas.
Eduardo María Fue seleccionado como coordinador por su equipo más experimentado y su reconocido liderazgo. En ese momento era Secretario General del Comité Distrital del ex Movimiento Revolucionario 14 de Junio, cargo para el que fue electo tras la salida de Alberto Lalan (Monte Negro), enviado a Cuba con otros dirigentes.
D linea roja Surgió de la ruptura de la mayoría de los cuadros con la línea focalizada apoyada por el Comité Central del 1J4. Sus dirigentes, por el contrario, sostenían que la revolución debía ser obra del pueblo, organizada y dirigida adecuadamente por un partido estrechamente aliado a los trabajadores, campesinos e intelectuales. Sus militantes tuvieron que incorporarse a la producción en fábricas y granjas y establecerse en barrios populares de las ciudades, que declararon "cinturones rojos".
Fiel a ese principio, Eduardo María Se incorporó a una finca en El Chocó, Jamao, en la sierra norte. Sosúa y Moca. Allí fue conocido como "Fonso". Los agricultores todavía lo recuerdan. Manuel Salazar dijo que una de sus tías, que lo atendió en su momento, aún pregunta por él. Salazar, un trabajador del MPD, sirvió como mensajero tanto para los miembros de su organización como para "Fonso", quien trabajaba construyendo estufas de carbón y extrayendo naranjas amargas.
Después de 1971, Eduardo María se vio obligado a regresar a la capital para reconstruir una estructura reprimida y enfrentarse a una facción ultraizquierdista que quería retomar el folkismo y guerrilla errante postulados por Regis Debre en su obra "Revolución en Revolución".
Guayubin, junto a Santiago Pérez, "John", Fidel Guzmán, Germinal Muñoz y otros cuadros destacados, como Gordo Oviedo, Fidel Soto, Víctor Morillo (Morilito) y Guelo Reyes, lograron reconducir la Línea Roja, convirtiéndola en un barrio fuerte entre los estudiantes, con una fuerte organización de trabajadores. El país pudo contrarrestar el régimen balagurista mediante movilizaciones, huelgas y huelgas generales.
Eduardo María se convirtió así en un líder mítico, cuyo rostro era desconocido para gran parte de la valiente militancia de la Línea Roja. Independientemente de las diferencias que hayamos tenido en distintas épocas, considero su trayectoria digna de ser incluida en una biografía escrita por un distinguido intelectual.
Luis Felipe Rosa Hernández




