sociedad pobre

Vivimos en tiempos apocalípticos. Aquellos de nosotros que leemos la Biblia y ocasionalmente asistimos a una iglesia cristiana evangélica, no debería sorprendernos lo que sucede a nuestro alrededor. Todo se cumple.
Los medios de comunicación están infectados de malas noticias, donde los titulares que antes nos sorprendían son tan comunes que, lamentablemente, son el pan nuestro de cada día.
La sociedad está terriblemente atomizada. Muy nuclear, aunque nuestros líderes a todos los niveles, (llámese políticos, empresarios, religiosos etcétera) no presenten a la comunidad en general, opciones viables que tiendan a mejorar el ambiente de tensión que tenemos como consecuencia del panorama que atravesamos.
Es importante que los diversos sectores, desde la Presidencia de la República hasta las asociaciones de vecinos, se unan en torno al desarrollo de propuestas que tiendan a mejorar el clima existente en la República Dominicana.
Violencia en todos los sentidos, una falta de justicia que a veces vemos que incluso se deja chantajear por los medios de comunicación para que no puedan desempeñar su papel, una falta de inteligencia colectiva para afrontar los problemas que se nos presentan como colectivo; En definitiva, un clima completamente inconsistente, y lo peor es que no vemos que ningún sector en particular tenga en su agenda un mecanismo que nos controle como sociedad para ver si podemos seguir un mejor camino a partir de ahora.
Nadie hace nada, o al menos, desde el lugar donde vivo, no vemos señales claras de que las cosas puedan estar yendo mejor, algo que nos llena de una incertidumbre muy extraña que nos llena más que ansiedad de un miedo inusual cuando vemos el ritmo que vamos.




