Desconfianza y aprobación presidencial: la paradoja
D Confianza interpersonal e institucional Son elementos esenciales de la vida democrática. Confiar en otras personas e instituciones genera certeza, tranquilidad y facilita la conversación, la colaboración y la gestión social.
La confianza es un ingrediente esencial para construir capital social; Recursos simbólicos y materiales que las personas obtienen de los grupos a los que pertenecen y facilitan la consecución de beneficios individuales y colectivos en diversos ámbitos.
En general, la fe facilita el funcionamiento de la vida en sociedad.
La lógica política se remonta a Alexis de Tocqueville en el siglo XIX, y en las últimas décadas ha sido recuperada por las ciencias sociales para explicar algunos de los problemas más importantes de la democracia contemporánea.
politólogo Robert Putman Habla del círculo virtuoso que surge de la confianza interpersonal y sugiere que existe una relación positiva entre confianza interpersonal, compromiso cívico, vida colaborativa, buen gobierno y confianza institucional.
Cuanto mayor es la confianza interpersonal, mayor es el compromiso cívico, mayor es la participación en las organizaciones sociales, mayor es la influencia de los ciudadanos en la gestión gubernamental, mejor es la eficacia del gobierno y mayor es la confianza institucional.
También se sabe que las sociedades con mayores niveles de desarrollo socioeconómico e igualdad registran una mayor confianza interpersonal e institucional.
Por ejemplo, el porcentaje de confianza interpersonal en la Europa nórdica, donde hay un mayor nivel de desarrollo y mayor igualdad social, es mayor que en América Latina, donde prevalece la desigualdad.
Las teorías psicológicas y culturales indican que la confianza interpersonal es un rasgo de la personalidad, o valores muy arraigados que se aprenden a temprana edad, persisten en el tiempo y son difíciles de modificar.
muchacha teoría social Sugieren que la confianza no surge intrínsecamente de las personas o de una cultura fija, sino de instituciones sociales que promueven actitudes que conducen a una mayor o menor confianza. Por tanto, la confianza interpersonal e institucional es una construcción social que puede aumentar o disminuir mediante la acción social.
Confiar en la mayoría de las personas significa que incluso aquellos de nosotros que no las conocemos directamente actuaremos de acuerdo con valores morales que promueven el bien común. Desconfiar significa asumir que los demás están dispuestos a hacernos daño.
en República DominicanaSegún los datos de las encuestas, la desconfianza está generalizada. No se limita al nivel interpersonal, incluye diversas instituciones gubernamentales: Congreso, justicia, policía, partidos políticos.
En esta red de desconfianza, es difícil formar organizaciones sociales fuertes capaces de influir en el gobierno para mejorar la eficacia de las instituciones públicas, lo que conduciría a una mayor confianza institucional.
En sociedades con bajos niveles de confianza persisten problemas como el escaso respeto a la ley, la corrupción pública y privada, el mal funcionamiento de las instituciones y la poca cooperación entre los actores políticos para lograr el bien común.
En este contexto, las personas se sienten vulnerables y tienen poca motivación para construir una cultura cívica de solidaridad.
Paradójicamente, en República Dominicana, a pesar de la desconfianza institucional, la aprobación presidencial es generalmente alta y actúa como un antídoto contra la desconfianza institucional al convertirse en un factor clave de la estabilidad política.




