La microbiota intestinal: el órgano olvidado
Por: Dra. Naheli Perpina, MD/MS, CSDH, CNSC
@NaheliPerpinNutrición
Mucho más que digestión
Alrededor de 38 mil millones de microorganismos viven en nuestro intestino: bacterias, virus, hongos y otros microbios que forman la microbiota intestinal. Estos ecosistemas, tan complejos como los bosques tropicales y tan individuales como las huellas dactilares, han sido descritos por algunos investigadores como "órganos olvidados". Aunque no aparece en los atlas anatómicos tradicionales, cumple funciones esenciales para la salud humana.
En consulta, muchos pacientes se sorprenden al saber que las bacterias intestinales hacen mucho más que ayudarnos a digerir los alimentos. La ciencia ha demostrado que participan en la producción de vitaminas, el desarrollo del sistema inmunológico, la protección de la barrera intestinal y la comunicación con el cerebro a través del eje intestino-cerebro.
Influencias del estilo de vida
Esta conexión ayuda a explicar por qué las alteraciones intestinales pueden afectar aspectos ajenos a la digestión, como el estado de ánimo, la ansiedad y la función cognitiva. Sin embargo, los estilos de vida modernos representan un desafío constante para estos ecosistemas. Una dieta rica en productos altamente procesados, el uso excesivo de antibióticos, el sedentarismo y el estrés crónico pueden reducir su diversidad y alterar su equilibrio.
La diversidad es importante. Una microbiota diversa se ha ACN mejores indicadores de salud metabólica e inmune, mientras que a menudo se observa una menor diversidad en personas con enfermedades crónicas como obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedad inflamatoria intestinal.
Lo que vemos en la práctica clínica
Uno de los cambios más importantes se produce cuando los pacientes se dan cuenta de que no sólo se están alimentando a sí mismos, sino también a los microorganismos que viven en su intestino. La fibra contenida en frutas, verduras, legumbres, nueces y semillas proporciona alimento a muchas bacterias beneficiosas. Ciertos alimentos fermentados también pueden ayudar a enriquecer este ecosistema.
La investigación continúa ampliando nuestra comprensión de cómo estos microorganismos afectan la salud. Estudios recientes han explorado el potencial de bacterias como Ackermansia muciniphila en la salud metabólica y el mantenimiento del peso corporal, mientras que otros estudios han demostrado cómo ciertas especies fortalecen la barrera intestinal y modulan los procesos inflamatorios.
La salud intestinal comienza con hábitos simples
Cada alimento es también una decisión sobre qué microorganismos se desarrollarán en nosotros. Alimentar una microbiota diversa no se logra con suplementos milagrosos, sino con hábitos diarios repetidos durante años: comer una variedad de alimentos de origen vegetal, limitar los alimentos ultraprocesados, ser físicamente activo, priorizar el sueño y usar antibióticos de manera responsable.
Dra. Naheli Perpigna
El órgano olvidado ha trabajado silenciosamente a lo largo de nuestras vidas, afectando procesos que apenas comenzamos a comprender. Las pruebas ya son demasiado sólidas para seguir ignorándolas. Es hora de darle a la medicina preventiva, al sistema de salud y a cada uno de nosotros el espacio que merece.
Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo.
Nahyeli Perpiña es médica nutricionista especialista en salud digestiva. Posee certificaciones en Soporte Nutricional Especializado (CNSC) y Salud Digestiva (CSDH) y se dedica al manejo nutricional de enfermedades gastrointestinales y metabólicas.




