El balotaje en Colombia: entre el conflicto y la estabilidad democrática
La segunda vuelta entre los candidatos presidenciales Abelardo de la Esprilla e Iván Cepeda en Colombia el domingo 21 ya se proyecta como una prueba de orden institucional en el país sudamericano.
La esperada cercanía de la pelea entre De la Esprilla, que ganó la primera vuelta con un 43,77%, y el izquierdista Cepeda, que recibió un 40,9%, sugiere moderación en el discurso para reducir la pasión entre los bastiones de ambos candidatos.
Antes de conocerse los resultados, el presidente Gustavo Petro encendió las alarmas al rechazar los resultados publicados por el Registro Nacional que daban ganador de la contienda al abogado y empresario de extrema derecha por más de 10 millones de votos.
Colombia, que no necesita mucho para ascender, parece atrapada por dos potencias que desplegarán todos sus recursos para ganar votos.
Además de presentarse, de la Esprilla, admirador de Donald Trump, ya cuenta con el apoyo de Paloma Valencia, la candidata de la derecha tradicional, que alcanzó el 6,9%.
Pero los analistas creen que los votantes del centro y del sector de clase baja, donde la izquierda es muy popular por los programas sociales del gobierno, están llamados a lograr un equilibrio.
En otras palabras, la izquierda tiene amplias oportunidades de revertir los resultados de la primera vuelta.
Con el proceso que se espera sea tan cercano y la polarización que lo ha marcado, queda por ver si las fuerzas políticas son capaces de aceptar los resultados.




