Carretera Karojo Chakui: 22 años de compromiso incumplido que afectan a 10 comunidades agrícolas en Yamasa
Aunque gobiernos, funcionarios y líderes políticos han prometido reconstruir la carretera Corojo-Guazuma durante más de dos décadas, la realidad para cientos de familias productoras en esta región agrícola de Monte Plata sigue siendo la misma: una carretera intransitable, cubierta de polvo durante las sequías y transformada en un vasto pantano durante las lluvias.
Se trata de un camino vecinal de unos seis kilómetros que conecta más de una decena de comunidades rurales del término municipal de Peralvillo, entre ellas Mateopico, Loma la Gallina, Corojo Abajo, Corojo Arriba, La Guazuma, Jiminillo y La Guardia, donde la agricultura es la principal fuente de ingresos.
Según vecinos y productores, la vía no ha recibido una intervención extensa desde 2004, situación que ha provocado un progresivo deterioro que hoy afecta la economía local, la movilidad de los vecinos y el potencial de desarrollo de toda la zona.
La carretera sigue sin pavimentar, con numerosos baches profundos, sin badenes ni bordillos en varios puntos críticos, y amplios tramos sin señalización, incluso en zonas consideradas de alto riesgo debido a los frecuentes deslizamientos de tierra y fuertes pendientes.
Los camiones cargados de cacao seco están atrapados en medio de la carretera.
El estado de abandono contrasta con la importancia productiva de las comunidades que dependen de esta ruta para transportar toneladas de cacao, limones, chinola, banano, plátano, ñame, yautía y otros productos agrícolas a los mercados nacionales.
Cacao, el motor económico
Entre todos los cultivos, el cacao representa el principal producto agrícola de la región y una de las actividades económicas más importantes para decenas de hogares.
Los agricultores destacan que se trata de cacao certificado orgánico, lo que significa que se produce sin fertilizantes químicos artificiales, pesticidas industriales ni sustancias que puedan afectar el medio ambiente o cambiar las características naturales del cultivo.
Esta certificación es supervisada por organismos especializados, cooperativas agrícolas y empresas asociadas a la industria chocolatera, que verifican el cumplimiento de estrictos estándares ambientales y de calidad para el acceso a mercados especializados, donde el producto suele alcanzar buenos precios.
Sin embargo, productores como Virgilio Mueses confirman que las condiciones de las carreteras limitan la competitividad de la zona y aumentan significativamente los costos de producción. Señaló que el deterioro de las carreteras se ha convertido en un costo permanente que reduce los beneficios que obtiene de sus cultivos.
"Llevamos más de veinte años esperando para arreglar esta carretera. Todos los gobiernos vienen, prometen y se van, pero aquí nada cambia. Son los productores los que acaban pagando porque tenemos que invertir constantemente en piezas de vehículos, neumáticos, suspensiones y mantenimiento. Esto aumenta los costes de producción y reduce lo poco que ganamos con nuestro trabajo".
Problemas que afectan a todos
Es difícil transportar el producto, especialmente durante la temporada de lluvias. Los agricultores informan que se ven camiones cargados con productos agrícolas utilizando cuerdas y cadenas para ayudar a los camiones 4×4 a cruzar las pronunciadas pendientes de la carretera.
En algunas partes, los vehículos pesados quedan atascados en el barro o pierden potencia al intentar subir pendientes, lo que los obliga a realizar maniobras que aumentan el riesgo de accidentes y retrasan la llegada de los productos a los centros de comercialización.
"Cada viaje representa un riesgo. Los baches, las piedras y las malas condiciones de la carretera dañan los amortiguadores, los neumáticos, la dirección y muchas otras piezas. Se trabaja virtualmente para reparar el vehículo. Además del coste económico, existe un esfuerzo físico y un peligro al conducir en determinados tramos", afirma un conductor.
Los problemas viales no afectan sólo a los productores de alimentos. El comunero Inocencio de los Santos dijo que la degradación afecta directamente la calidad de vida de las familias que viven en las comunidades.
“Cuando no llueve vivimos en una nube de polvo que afecta nuestra salud y daña todo. Cuando llueve sucede todo lo contrario, la carretera se encharca y muchas veces es difícil salir o entrar. Como cualquier ciudadano del país, tenemos derecho a transitar por una vía digna y segura”, afirmó.
De los Santos indicó que estudiantes, trabajadores, adultos mayores y quienes necesitan tratamiento médico enfrentan cada día las consecuencias de una infraestructura vial que, según él, las autoridades han olvidado.
Potencial sin explotar
Para el concejal del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Lucilo Muses (Chilo), la rehabilitación de la carretera podría cambiar significativamente la realidad económica y social de toda la zona.
"El impacto será enorme. Estamos hablando de producir comunidades que tengan la capacidad de aumentar la producción agrícola y generar más riqueza si cuentan con caminos adecuados. Esto mejorará la calidad de vida de las personas, facilitará el acceso a los servicios y permitirá que las comunidades se desarrollen más rápido", afirmó.
El concejal señaló que una vía adecuada fomentaría el comercio local, fortalecería los vínculos comunitarios con familiares que viven fuera de la zona y los intercambios con otras provincias, como Sánchez Ramírez, que se encuentra a pocos kilómetros.
"Muchas personas que viven en otras provincias o en Santo Domingo tienen menos acceso a sus familiares debido al mal estado de las vías. Reparar esta vía aumentaría el flujo de visitantes, impulsaría los pequeños negocios y brindaría más oportunidades para todos", agregó.
Pese a reiteradas quejas de productores, asociaciones de vecinos, líderes comunitarios y autoridades locales, la carretera Corojo-Guardia espera una intervención que le permita superar más de dos décadas de deterioro.
Ante esta situación, las comunidades solicitaron la intervención urgente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones y del Gobierno Central para reconstruir una carretera que consideran fundamental para el desarrollo económico y social de toda la región.




