Esfuerzos para llevar el caos y el orden a los atascos de tráfico
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El caos vial, donde intervienen diversos factores, eclipsa la buena imagen internacional de la que goza el país debido a la estabilidad social y económica, la seguridad jurídica y el auge de su industria turística.
Además de ser impotente para hacer frente a las violaciones, el desastre del tráfico, como lo describe el enviado especial de la ONU, Jean Todt, tiene un grave problema de gestión del tráfico.
Los agentes suelen estar donde no deberían estar, haciendo cosas que no deberían. Cuando sustituyen los semáforos para controlar el tráfico, los conductores paran y aparcan en zonas restringidas con la mayor tranquilidad.
La educación en seguridad vial, el uso obligatorio de cascos certificados para motociclistas y garantizar que los conductores usen el cinturón de seguridad son pasos que pueden ayudar a reducir las muertes e incluso reducir los accidentes viales.
Pero está claro que, dado el grado de caos, la intranet, el digestato y otras entidades tienen que desempeñar su papel en la organización de los sistemas de transporte.
A pesar del número de vehículos en circulación, la congestión del tráfico que tanto irrita a los conductores suele atribuirse a los agentes Digestatos cuando se instalan en las intersecciones para gestionar el tráfico a su discreción.
Con su afirmación de que el tránsito es un desastre, el enviado de la ONU coincide con otros extranjeros que han expresado la misma opinión en varias ocasiones.




