INTRANT endurece control sobre cascos y plantea que las motos se vendan con protección para conductor y pasajero
Panorama Nacional. Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (ingresar) informó que ya existe un sistema para evitar el ingreso al país de cascos de moto autorizados y no certificados, que las autoridades pretenden implementar para reducir las muertes por accidentes viales.
La información fue presentada por el director ejecutivo del INTRANT, Milton Morrison, durante una reunión ministerial de alto nivel en seguridad vial, a la que asistieron autoridades de diversas instituciones relacionadas con el tránsito, el transporte y la salud.
Morrison explicó que desde el mes pasado la Dirección General de Aduanas y el Instituto Dominicano para la Calidad (INDOCAL) comenzaron a inspeccionar los cascos que ingresan al territorio nacional con el objetivo de evitar que lleguen al mercado equipos que no cumplan con las condiciones necesarias para proteger la vida de los motociclistas.
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“Ya se están implementando inspecciones a través de la Dirección de Aduanas y del INDOCAL para evitar el ingreso al país de cascos de motociclistas no autorizados y no certificados”, dijo.
El funcionario sostuvo que el sistema busca garantizar que los motociclistas cuenten con un componente de seguridad que efectivamente pueda realizar su función en caso de un accidente.
“Este es un avance fundamental para poder lograr que a los dominicanos que manejan motocicletas se les pueda garantizar un elemento de protección para salvar sus vidas”, afirmó.
Las preocupaciones de las autoridades están relacionadas con el peso de las motocicletas en las estadísticas de muertes por accidentes de tráfico. Según datos presentados por Morrison, alrededor de 2.996 personas murieron en sucesos relacionados con el tráfico el año pasado, y alrededor del 70% eran motociclistas.
En concreto, señaló que 1.995 dominicanos murieron mientras circulaban en motocicletas y confirmó que alrededor del 70% de esas muertes estaban relacionadas con la ausencia de casco protector o el uso de un casco que no brindaba la protección necesaria.
Ante este escenario, Morrison también propuso comercializar motocicletas para proteger tanto al conductor como al pasajero.
"Cuando vendas una motocicleta, no la vendas sin casco protector", dijo.
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El director del INTRANT fue más allá y propuso que toda motocicleta debería contar con dos cascos, uno para el conductor y otro para el pasajero.
"Estoy de acuerdo con la consigna de vender motocicletas con casco de conductor y casco de pasajero", dijo.
Según él, contar con equipo de protección desde el momento de la compra ayudará a eliminar la excusa de andar en bicicleta sin casco.
"De esta manera vamos a conseguir que nadie tenga excusa para circular por la carretera sin su casco protector", afirmó.
La discusión sobre la seguridad de los motociclistas se da en el esfuerzo mayor de las autoridades para enfrentar los accidentes viales, un problema que Morrison califica como multifactorial y que, explica, requiere de la participación coordinada de instituciones responsables de infraestructura, fiscalización, emergencias, salud, educación y movilidad.
En este sentido, informó que el INTRANT trabaja con diversas instituciones en la designación de mesas técnicas permanentes y puntos focales que sirvan como vínculos operativos para dar seguimiento a las decisiones que se tomen en materia de seguridad vial.
Pero este plan pretende cambiar la cultura del aula a la calle.
Morrison anunció que a partir del próximo curso escolar, que comienza a finales de agosto, se impartirá educación en seguridad vial en el sistema educativo, con el objetivo de que los jóvenes inicien la formación secundaria en prevención vial y comportamiento responsable.
“Se impartirá educación vial para garantizar que desde la secundaria podamos educar a nuestros jóvenes y crear una conciencia que cambie nuestra cultura vial en República Dominicana por una cultura vial que salve vidas”, afirmó.
La iniciativa también contempla aprovechar parte de las horas de servicio comunitario que los estudiantes deben realizar para poder graduarse. De las 60 horas requeridas, se podrán asignar hasta 30 a proyectos comunitarios y actividades de educación en seguridad vial.
Morrison también informa que los primeros estudiantes asociados a la iniciativa ya se graduaron de dos escuelas secundarias públicas, una en Azua y otra en Santo Domingo, así como de una escuela privada. Estos alumnos recibieron un certificado como “guardián de tráfico” y tras superar la prueba teórica correspondiente, recibieron su tarjeta de aprendizaje.
La propuesta busca lograr que la educación vial no se limite a una campaña puntual, sino que sea parte del proceso educativo y contribuya a que la nueva generación llegue a la carretera con mayor conocimiento de sus responsabilidades.
El director del INTRANT recordó que República Dominicana ha mantenido su meta de reducir a la mitad las muertes por accidentes de tránsito para el año 2030.
"No es una estadística reducir a la mitad las muertes por accidentes de tránsito para 2030. Hay millones, miles de familias dominicanas que no tienen que despedirse de sus seres queridos", reveló.
Morrison sostuvo que el desafío radica en aceptar la seguridad vial como una responsabilidad compartida y no como una función exclusiva de una organización.
En esa línea, dijo que el país debe abandonar la idea de que las muertes en las carreteras son inevitables y avanzar hacia una política donde la prevención, la educación, la inspección y la protección de los usuarios sean parte de una misma estrategia.
"No venimos a presentar ningún documento ni palabras vacías. Venimos a declarar que ninguna muerte en nuestras calles de República Dominicana será considerada inevitable", subrayó.
El funcionario señaló que el objetivo de reducir las muertes para 2030 debe medirse no sólo en estadísticas, sino también en el número de familias que podrían evitar perder a sus seres queridos en accidentes de tránsito.
La seguridad de los motociclistas, el control del casco en el ingreso al país y la educación vial desde las escuelas figuran así entre las principales líneas de acción propuestas por el INTRANT dentro de la estrategia nacional para enfrentar el problema que más vidas cobra en las carreteras y autopistas dominicanas.





