Así avanzan los trabajos de rehabilitación del Puente 17 tras detectarse un severo deterioro estructural
SANTO DOMINGO.- A más de dos años de iniciadas las obras de rehabilitación del Puente Francisco del Rosario Sánchez, la intervención contó con decenas de hombres y máquinas trabajando sobre plataformas de grúas y enormes andamios encima.
Los trabajadores, vestidos con chalecos ligeros y arneses de seguridad, trabajan en la parte superior de la estructura del puente.
La instalación más grande jamás realizada Hombres y máquinas Se concentra en la zona conocida como "Puente de la 17″, la cual pertenece al sector Guandules En el distrito nacional. Aquí ves uno Enorme estructura de andamio Decenas de pies cuadrados de superficie.
También puedes ver una barcaza o plataforma flotante, con una grúa alta en el centro. Río Ozama Lo cual ayuda a facilitar el trabajo de los trabajadores que trabajan en la estructura metálica del mencionado puente.
Una grúa gigante ayuda a los trabajadores a subir vigas pesadas y equipos que se utilizarán en altura
verificación
Después de constantes informes periodísticos sobre la limpieza del viaducto y la viralización de las quejas de los vecinos que viven en sus alrededores, el gobierno ordenó una intervención estructural en las obras tras la tragedia de la discoteca Jet Set.
La decisión se tomó luego de que un riguroso estudio realizado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), identificó un avanzado proceso de corrosión y deterioro en varios componentes clave del viaducto.
"Las obras de este puente avanzan muy bien ya que se han instalado las vigas transversales para sustituir las corroídas y oxidadas. Además, los trabajos se están realizando de forma muy precisa y coordinada para que no haya que suspender el tráfico en ningún momento", afirmó la fuente.
El informante agregó: "Cabe agregar que, luego de realizar reparaciones generales para restaurar el puente, que incluyen reposición de vigas corroídas y aplicación de pintura especial, se espera que su vida útil se extienda en otros 50 años más".
03. Una barcaza anclada en el río Ozama se utiliza para reparar el puente Francisco del Rosario Sánchez.
desalojo
Toda la zona desde el río Ozama hasta la cabecera del puente, que antes estaba habitada, ha sido desocupada casi por completo y ahora está delimitada por un muro de láminas de aluminio.
Sólo quedan cinco casas en la zona. Las familias que viven justo debajo del puente, en la ribera del río perteneciente a Santo Domingo Este en el sector de Los Minas, ya fueron evacuadas. También en esta zona trabaja un grupo de trabajadores al unísono.
"Ahora vemos que hay un propósito para reparar este puente. Desde que comenzaron hace más de un año y medio, los trabajos parecían lentos y poca gente trabajaba. Pero este año todo cambió y siempre hay movimiento", dijo Alejandro Filpo, vecino de Dique.
Toda la zona de intervención se encuentra bajo medidas de seguridad para garantizar la seguridad de peatones y conductores.
Aunque la empresa contratista de la obra, Proyectos Industriales, SA (Pinsa), se negó en varias ocasiones a facilitar información a un equipo de El Nacional sin la aprobación del MOPC, una fuente plenamente fiable afirmó que se había iniciado la rehabilitación del puente tras las informaciones periodísticas sobre deterioro estructural.
origen
Desde que se abrió al tráfico en 1974, por orden de Joaquín Balaguer, el Puente Francisco del Rosario Sánchez, personas bautizadas "Puente 17″ Sirvió como una arteria importante para el flujo vehicular entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Est.
La construcción de una obra de este tipo en el río Ozama por parte de la empresa venezolana Industrias Metalúrgicas Van Dam, SA, a un costo de 4,4 millones de pesos, permite la integración directa de miles de ciudadanos que cada día van de un extremo a otro de la capital.
Sin embargo, cinco décadas de uso continuo soportando enormes cargas y volúmenes de más de 60.000 vehículos por día habían pasado factura a las obras de casi 800 metros de longitud.
La falta de intervención profunda durante medio siglo ha acelerado el desgaste de la estructura metálica, llevando a sus vigas y soportes principales a presentar un grave proceso de corrosión que hoy requiere una intervención urgente.


