Amigos de Trujillo y amigos de su hijo Ramfis
diferencia entre RAFAEL L. TRUJILLO y su hijo RumphisCon respecto a sus amigos, se adhiere a sus diferentes personajes y sus diferentes orígenes. El Generalísimo nació humildemente y se hizo millonario. Papá tenía muchos amigos que eran amigos desde la infancia. Uno de ellos, Rafael Pino Pichardo, hijo del historiador Bernardo Pichardo, era su amigo desde hacía décadas. Pino fue testigo del matrimonio de Trujillo, en 1927, con Bienvenido Ricardo, una joven de la sociedad montecristi.
Pino acompañó a Trujillo en una caminata nocturna desde su casa hasta la finca. RadhamésHoy en la Plaza de la Cultura, desde el malecón. Después de hacer algo de ejercicio juntos, se sentaban allí. Esa amistad nunca cambió, ni siquiera durante muchos años, cuando el poderoso general Anselmo Paulino Álvarez lo convirtió en enemigo, como lo hizo con Trujillo y otro de los grandes amigos de Pino, Virgilio Álvarez Pina. En esa época se inventó el verbo "Cuchipionero", indicativo de la gran amistad entre Don Cucho (ese era el apodo de Álvarez Pina) y Pino.
Hubo decenas de "foros públicos" en los que Anselmo publicó ambos. Sin embargo, su amistad con el cacique no cambió, y tras la caída en desgracia de Paulino, volvieron a ocupar los más altos cargos en el tren del gobierno de Trujillo. Otro que fue gran amigo del cacique hasta su muerte, era abogado Mario Abreu PenzoUn hombre a quien el Generalísimo siempre respetó.
A diferencia de su padre, su hijo Rumphis tenía muy pocos amigos, pues era un hombre que lo tenía todo desde su nacimiento (dinero, elogios, admiración), así como todos los malos padres que se le podía permitir tener a un niño. Rumphis no consideraba a nadie su amigo y para aceptar a alguien en su círculo íntimo, los solicitantes tenían que pasar años demostrando su amistad y lealtad incondicionales.
Sólo unos pocos pudieron ser sus verdaderos y leales amigos durante muchos años y hasta el día de su muerte. Ese grupo de amigos no llegó a media docena. Entre ellos podemos mencionar a Papito Alba Valera, quien también era su primo; Víctor Sueco, Pedro Pablo Bonilla y Marcos Gómez. Aunque se dice que la amistad es una vía de doble sentido, no siempre fue así con el acercamiento de Ramfis Trujillo a los amigos. Baste mencionar lo sucedido el 18 de noviembre de 1961, día en que abandonó el país hace 65 años, ocasión en la que nunca contactó ni se despidió de su amigo de muchos años, Pepe Bonilla.
Por su parte, Marcos Gómez y Víctor Caso Eran ricos de nacimiento, por lo que su relación con los Rumphis era de verdadera amistad. Ni a Papito Alba ni a Pepe Bonilla les interesó su amistad con el hijo primogénito del cacique. Fernando A. estuvo en las filas de la Aviación Militar Dominicana. Sánchez (Tunti) y Guarien Cabrera y entabló amistad con Khalil Hache en los juegos de polo.
Trujillo y Ramfis también diferían en las intenciones subyacentes a algunas de sus tácticas políticas. Ambos pensaron en vender los pequeños ingenios a sus amigos más cercanos, para que en lugar de favorecerlos, dieran la impresión de que estos ingenios pertenecían al sector privado. El Generalísimo anunció la transferencia de las unidades azucareras a personajes conocidos, mientras que pocas semanas después, en Palacio Nacional, en presencia de su padre, Ramfis decidió cortar el ingenio Amistad de Puerto Plata, una hipoteca a favor del Banco Agrícola por un préstamo de once millones y otra que tenía el Banco de Nueva Escocia. La estrategia fue vista como una estrategia de padre e hijo para desviar las duras críticas que los medios estadounidenses habían lanzado contra el país y para contrarrestar una campaña de prensa dirigida por periódicos contra la dictadura y su industria azucarera, y para evitar que a la República Dominicana se le diera una cuota mayor de azúcar en el mercado preferido.




