¿Crees que el deseo sexual desaparece después de los 50 años? La verdad te sorprenderá
¿Quién dijo que las emociones tienen fecha de caducidad? Mucha gente cree que el deseo desaparece después de los 50, pero la realidad es muy distinta.
La sexualidad no desaparece a partir de los 50 años… evoluciona, tal y como explica el Dr. Gaudis Arias, psicólogo clínico, terapeuta sexual y de pareja, quien también señala que, durante la fase, pueden producirse cambios hormonales y físicos que alteran la respuesta sexual, pero el impacto más significativo suele ser emocional.
"Es común tener preocupaciones relacionadas con el envejecimiento, la imagen corporal, el atractivo físico o el miedo a no ser deseado por la pareja. Si estos cambios se interpretan como una pérdida, pueden afectar la autoestima y crear ansiedad o distanciamiento. Sin embargo, cuando la pareja los entiende y los afronta juntos, esta fase puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la comunicación, la complejidad y la complejidad".
En este sentido, destaca que las preocupaciones relacionadas con el envejecimiento, la imagen corporal, el atractivo físico o el miedo a dejar de ser deseado pueden afectar a la autoestima y crear ansiedad o distanciamiento si estos cambios se interpretan como pérdidas.
Advirtió que aún persisten numerosos mitos que afectan la salud sexual de los hombres mayores de 50 años. Entre ellas, la falsa noción de que el deseo sexual desaparece con la edad, que la disminución del deseo es sinónimo de desamor o infidelidad, que las dificultades eréctiles suponen la pérdida de la virilidad o que la menopausia señala el final de la vida sexual de la mujer.
Dr. Gaudis Arias, Psicólogo Clínico, Terapeuta Sexual y de Pareja
"También persiste la creencia de que una relación sexual satisfactoria depende sólo de la penetración o del desempeño sexual. Estos mitos fomentan sentimientos de vergüenza, culpa, insuficiencia y fracaso, dificultan la comunicación y llevan a muchas parejas a evitar hablar de su sexualidad", explica, subrayando que la realidad es que el deseo cambia a lo largo de la vida a través de ciclos sociales, eventos emocionales y biológicos, y está influenciado por influencias emocionales.
Para afrontar estos cambios de forma positiva, destaca la importancia de mantener una comunicación abierta y sin prejuicios, expresando necesidades, expectativas y miedos, y amplía el concepto de sexo, incluyendo el cariño, las caricias, los besos, la intimidad, la sensualidad y la conexión emocional que nos permite descubrir nuevas formas de intimidad.
“Del mismo modo, mantener hábitos saludables y abordar condiciones médicas que puedan afectar la función sexual contribuye al bienestar de las parejas”, añade la experta del Centro Vida y Familia.
Los profesionales recomiendan buscar ayuda especializada cuando los problemas sexuales persisten y comienzan a afectar la autoestima, la comunicación o la estabilidad de las relaciones. También cuando se evita el contacto íntimo, dolores durante las relaciones sexuales, cambios constantes en el deseo o problemas de respuesta sexual que generan malestar.
Concluyó enfatizando que “buscar ayuda no significa que la pareja haya fracasado, significa que han decidido cuidar su bienestar mental, emocional y sexual”.




