Reforma policial bajo presión: el resurgimiento de los abusos provoca cambios en la actuación policial
No debe basarse en una retórica infundada, pero la coincidencia del resurgimiento de la brutalidad policial con la inminente aprobación de un plan para reformar y profesionalizar la fuerza sigue siendo preocupante.
Las prácticas del pasado, que siempre habían molestado al pueblo, han empeorado en lugar de superarlo.
Las señales, si bien son mensajes de sectores del organismo que se resisten a la transformación, han contribuido a acelerar la presión para limpiar el cuerpo de disciplina.
Recientemente, además de la muerte repentina de un joven que patrullaba en Herrera, la muerte de un recluso poco después de salir de una comisaría en San Cristóbal desató protestas.
El Comisionado de Reforma y Modernización de la PN aclaró que el agente que mató al joven no formaba parte del programa implementado en la fuerza para profesionalizar la patrulla.
Las especulaciones se ven alimentadas por las implicaciones de excluir a los generales de funciones y otros privilegios, así como por la capacitación que deben cumplir los oficiales de patrullas de disciplina y seguridad civil.
Si la ley obtiene la aprobación de más de 50 generales, su número se reducirá a 20.
Aunque otros intentos de reformar el PN han fracasado, esta vez, según el comisionado Luis Ernesto García y el director de Educación Mu Kien Tsang, el Senado está decidido a implementar el proyecto ya aprobado en primera lectura.




