Consenso y democracia

La democracia representativa existe en países donde se organizan elecciones libres, plurales y transparentes, donde el pueblo acude a las urnas para elegir a las autoridades que lo gobernarán durante dos, cuatro, cinco o seis años, dependiendo de lo que establezca la constitución política, instrumento legal que contiene los ideales para organizar una sociedad.
Así elegimos presidentes, vicepresidentes, senadores, diputados, alcaldes y concejales. Todos reciben el mandato del pueblo. Los funcionarios, ministros, gobernadores, directores generales, etc. son nombrados por el poder ejecutivo, es decir, el Presidente de la República.
El Congreso, dividido en dos cámaras -la Cámara de Diputados y el Senado de la República- constituye el primer poder del Estado, aunque no actúa como tal. Luego sigue el poder ejecutivo, que de facto se convierte en el primer poder del estado, y el poder judicial, que es constitucionalmente independiente pero de facto dependiente del poder ejecutivo.
Se supone que los tres poderes del gobierno son independientes entre sí. En teoría esto es así porque, en la práctica, el poder ejecutivo actúa como el primer poder del Estado, teniendo la facultad de nombrar jefes de la administración pública y ministros, viceministros, miembros del personal diplomático y jefes de la policía nacional y de las fuerzas armadas. Estos últimos constituyen el poder real, al igual que la Iglesia y la prensa, al que se llama el cuarto poder del Estado.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) gobernó el país durante 20 años, período en el que revisó la constitución política y transformó el Estado en su estructura política. La razón por la que no corresponde analizar en esta ocasión, fue que hizo lo que creyó correcto, aunque no lo fue, porque durante esos 20 años la corrupción administrativa obstaculizó el desarrollo y fortalecimiento de una estructura orgánica, moral y ética del Estado. El PLD carga con lo bueno y lo malo de sus 20 años de gobierno, en los que repito, la corrupción fue el eje fundamental. Sus dirigentes "se metieron en el gobierno y se marcharon en todoterrenos", dijeron las fuentes.
El Partido Revolucionario Moderno (PRM), una rama del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ganó las elecciones de 2020 en medio de la pandemia de Covid-19, que ha causado estragos en todo el mundo, una guerra y un Estado desgarrado por el saqueo del PLD. Se necesitaban medidas urgentes y responsables para sacar al país del agujero en el que la administración del PLD le había dejado durante 20 largos años. Este logro recayó en el recién elegido presidente Luis Abinadar. ¡Y lo hizo! La gente parece haberlo olvidado, pero Luis Abinada sacó al país de la crisis moral y ética donde lo dejó el PLD.




