Cuida tu cerebro
Todas las actividades humanas y funciones vitales del cuerpo producen desechos, que son necesarios para que el cuerpo funcione correctamente y se mantenga saludable. El sistema excretor es responsable de eliminar sustancias tóxicas o innecesarias a través de las siguientes vías: –Riñón y sistema urinario: Filtran la sangre para producir orina, eliminando toxinas, urea, exceso de agua y sal. –glándulas sudoríparas: Evacuan el sudor a través de la piel, ayudan a eliminar el agua, la sal y regulan la temperatura corporal. – Pulmones: Liberan dióxido de carbono, un producto de desecho gaseoso de la respiración celular. –intestino grueso: Procesa y elimina los desechos sólidos producidos por la digestión de los alimentos.
Pero, querido lector, ¿alguna vez te has preguntado si nuestro cerebro produce residuos? La respuesta es positiva, este gran órgano también los produce debido a la alta actividad metabólica. Recordemos que, aunque el cerebro representa sólo el 2% de nuestro peso corporal, consume alrededor del 20% de la energía del cuerpo y por tanto produce una gran cantidad de desechos químicos que deben ser eliminados para evitar enfermedades neurológicas.
Debemos procesar que, a diferencia de otras partes del cuerpo, el cerebro no utiliza el sistema linfático normal, sino que utiliza un mecanismo especial llamado sistema linfático. glifático (una combinación de células de la glía y el sistema linfático), que actúa como una red de canales que utilizan el líquido cefalorraquídeo para "lavar" el tejido cerebral y arrastrar los desechos metabólicos al sistema circulatorio general, para que luego sean filtrados por el hígado y los riñones.
Mencionemos los principales. Desperdicio cerebral: proteína beta amiloide (residuos celulares cuya acumulación excesiva se asocia con la enfermedad de Alzheimer), proteína tau (este residuo metabólico, si no se elimina, formará agregados tóxicos en las neuronas), lactato (producto de la glucólisis).
Cuando las toxinas no se pueden eliminar por algún motivo, muchas de ellas tienen la capacidad de afectar nuestro cerebro, provocando neurotoxicidad: el efecto tóxico de determinadas sustancias sobre el funcionamiento del sistema nervioso y daño al cerebro. Esta condición puede manifestarse con cambios en la memoria, concentración, aprendizaje, sueño, pensamiento, lenguaje, ansiedad, depresión, confusión, fatiga y entumecimiento de manos y pies, que incluso pueden provocar trastornos neurológicos y psiquiátricos.
El 22 de este mes conmemoramos "Día Mundial del Cerebro", Fecha establecida por la Federación Mundial de Neurología en 2014. Busca concienciar sobre la importancia de cuidar este órgano vital, promover hábitos saludables, previniendo así trastornos neurológicos, promover la investigación y mejorar nuestra calidad de vida.
Sugerencia:
– Estimulación cognitiva: leer diariamente, ya que estimula la concentración, la imaginación y el análisis. Aprende un nuevo idioma. Juegos mentales: Desafían la lógica y mejoran la concentración.
– Cuida tu sueño, duerme 7-8 horas al día. El cerebro se desintoxica durante el sueño.
– Dieta mediterránea.
– Utilizar sustancias que contengan azufre (cebollas, ajos, puerros), bioflavonoides (apio, hinojo, albahaca, romero, tomillo, canela, cúrcuma, jengibre, zanahoria, calabacín), fuertes estimuladores de la expresión de la proteína Nrf2 que permitirán un correcto procesamiento de las neurotoxinas.
– Los antioxidantes y los Omega 3 protegen contra el deterioro cognitivo.
– Evita toxinas: Limita o reduce el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas que afectan directamente a tus neuronas.
– Reduce los niveles de estrés, protege el hipocampo que es la clave de la memoria.
– Hidrátate, asegúrate de que tu frecuencia de micción y deposiciones sea la adecuada.
– El ejercicio mejora la circulación, el flujo sanguíneo y promueve nuevas neuronas.
– Ser socialmente activo, favorece el desarrollo emocional y cognitivo.
¡Cuida tu cerebro! Esto nos ayudará a mantenernos más claros y productivos durante muchos años.




