Se van y regresan
No se debe ignorar lo revelado por el director de Migración (DGM), Luis Rafael Lee Ballester, de que en menos de dos años han sido deportados 670.500 haitianos, de los cuales 196.321 corresponden al primer trimestre de este año, lo que se define oficialmente como una cifra sin precedentes.
La DGM repatria un promedio de mil inmigrantes indocumentados por día a través de 6.535 operativos de veda migratoria en todo el país, según Díaz Ballester, quien precisó que de octubre de 2024 a junio de 2026 fueron expulsadas 1.177.813 personas, más de la mitad de las alcanzadas en los nueve años anteriores.
Aunque el número de repatriaciones citado por el director de Inmigración cumple con la orden del Consejo de Seguridad de producir 10.000 deportaciones por semana, reconoció que las agencias dedicadas al tráfico de indocumentados cambian de ruta rápidamente para evitar a las autoridades.
Para calificar estas cifras sobre la deportación de inmigrantes irregulares, se necesitan cifras comparables para el número estimado de haitianos indocumentados que cruzan la frontera bajo la protección de mafias que controlan los puntos de acceso a lo largo de los 392 kilómetros de frontera.
Durante el período de 21 meses (octubre de 2024 a junio de 2026), la Dirección de Inmigración repatrió a cerca de 500.000 haitianos (670.500) más que el número estimado que vivía aquí, según el organismo internacional, incluidos 206.073 extranjeros que se acogieron a la regulación extranjera del Plan Nacional 41.
El contraalmirante Lee Ballester dijo a Diario Libre que se ha aumentado el número de agentes migratorios de 200 a 1.935 agentes, aunque cree que se necesita más personal para garantizar las operaciones de repatriación a nivel nacional, pero aún está por verse si los propios deportados regresarán bajo el amparo de la mafia creada por las autoridades.
Tampoco se sabe si la migración ha logrado frenar el empleo de trabajadores haitianos con estatus migratorio irregular en los sectores agrícola, ganadero, construcción, turismo, transporte y comercio, que reducen los salarios y el acceso al empleo.
Se han destacado los esfuerzos de las autoridades para eliminar focos de corrupción entre los agentes migratorios que pagan miles de pesos para liberar a nacionales haitianos arrestados durante operativos migratorios, pero se advierte que, sin cerrar las brechas fronterizas abiertas por los traficantes de indocumentados, los logros declarados se convierten en agua y sal.




