ilegalidad haitiana
La situación interna en Haití empeora cada día. El problema de la inmigración ilegal obliga a las autoridades dominicanas a mantener una vigilancia constante. Es hora de centrarse y rechazar la llegada de cientos de irregularidades.
El objetivo central de los haitianos irregulares en República Dominicana es lograr un mejor nivel de vida. Los dominicanos se conformaron con trabajos que habían abandonado debido a los bajos salarios, la falta de cobertura de salud para las familias y de planes educativos para sus hijos.
Esta mano de obra ilegal es buscada y aceptada por los empresarios de la industria de la construcción y la agricultura. En ambos sectores, los dominicanos no suelen trabajar por mucho tiempo.
Una forma de construir un gran muro contra los indocumentados es mejorar las condiciones laborales en la agricultura y la construcción. El dominicano no es holgazán, pero no quiere un trabajo que se pueda realizar sin unas mínimas condiciones de ascenso.
Existe una amplia vigilancia de las instalaciones militares en las zonas fronterizas. Cada día son detenidos haitianos que han entrado a pocos metros de República Dominicana. Después de la purificación, son devueltos a su país de origen.
Ya hay decenas de miles de haitianos en el territorio nacional que rozan la ilegalidad y que sufren problemas de cobertura sanitaria, programas educativos y deterioro del financiamiento de las horas de trabajo.
En este sentido, es bueno señalar que los hijos de haitianos indocumentados conservan la nacionalidad de sus padres y no la dominicana. Las leyes nacionales no se crearon simplemente para detener la inmigración masiva de haitianos indocumentados.
Lo que pasa es que son la mayoría de los que buscan asilo en el país sin documentos legales, por lo que deben ser perseguidos y deportados, siempre hay que respetar sus derechos humanos.
Ahora hay un nuevo elemento de preocupación. Es posible que hasta 300.000 haitianos puedan ser deportados de Estados Unidos, quienes hasta ahora cuentan con permisos de trabajo bajo estatus de protección temporal.
Lo están con cierta legitimidad, pero la corte y la posición de Donald Trump deberían deportarlos a Haití. Con los problemas internos de los países vecinos, es seguro que estos exiliados intentarán llegar a República Dominicana.
Atentamente: Manuel Hernández Villeta.




