Se eleva a 10 el número de muertos por la explosión de una bomba cerca del Palacio de Justicia en Damasco
Damasco. Las autoridades sirias dijeron el viernes que el número de muertos por el atentado del jueves en una cafetería cerca del Palacio de Justicia de Damasco aumentó a 10 y el número de heridos aumentó a 21, según un breve comunicado.
El texto no desvela detalles sobre el estado de los heridos, aunque en las últimas horas diversas fuentes del Gobierno sirio han advertido de que varios de ellos se encuentran en estado crítico debido a la potente explosión ocurrida en la cafetería, a unos 70 metros del juzgado y frecuentada por abogados.
El ministro de Sanidad de Siria, Musab al-Ali, visitó hoy a los heridos que reciben tratamiento en un hospital de Damasco "para comprobar su estado de salud y evaluar el nivel de los servicios médicos que se les prestan", según un comunicado del citado departamento.
Junto con la nota, el ministerio publicó fotografías de algunos de los heridos que visitó Al Ali, incluido un niño de unos 13 años vestido con ropa azul similar a la que se usa para los pacientes en el quirófano.
El ataque, del que hasta el momento ningún grupo se ha atribuido la autoría, tuvo lugar el jueves por la tarde en la zona de Hejaz, en el centro de Damasco, cuando un artefacto explosivo detonó en una cafetería.
Los heridos fueron trasladados a cuatro hospitales de la capital siria
Los heridos fueron trasladados a cuatro hospitales de la capital siria.
"Las investigaciones preliminares revelaron que la explosión fue provocada por un artefacto explosivo casero que pesaba aproximadamente un kilogramo y que estaba recubierto de metralla de metal", destacó un comunicado del Ministerio del Interior.
De igual forma, dijo que la investigación continúa y cualquier novedad se dará a conocer a través de los canales oficiales del ministerio.
Según Efe, sobre el terreno también se desplegaron equipos de defensa civil y las fuerzas de seguridad acordonaron las carreteras cercanas, bloqueando el acceso a la carretera donde se produjo el ataque por ambos lados.
"La investigación revelará más detalles y aquellos que derramaron sangre siria serán castigados", afirmó el gobernador de Damasco, Maher Marwan, advirtiendo de que "hay fuerzas que obstaculizan la estabilidad en la región e intentan destruir la seguridad", sin señalar a ningún grupo.
Organizaciones como la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo, así como varios gobiernos de la región, incluidos Egipto, Omán y Arabia Saudita, han expresado su solidaridad con las autoridades sirias contra "toda forma de actividad terrorista".
El ataque se produce semanas después del juicio en Damasco de varios altos funcionarios del gobierno de Bashar al-Assad acusados de matar y reprimir violentamente el levantamiento popular de 2011 que desató el prolongado conflicto sirio.




