importancia de los libros
Admito que colecciono libros bonitos. Cuando la gente me pregunta qué me gustaría recibir como regalo siempre digo: ¡libros!
Me encanta la maquetación, la portada, el diseño interior, la textura y el olor del papel. Es una conexión emocional que se relaciona con mi infancia y el regalo de mi madre.
En los talleres de poesía que impartía en la entonces hermosa Biblioteca Infantil de Las Damas, además de destruir lo que la infancia creía que era poesía, les enseñaba a desarrollar una relación casi panteísta con la naturaleza y a pensar en sí mismos como piedras, árboles, pájaros, agua, hojas, madera.
Luego vino la explicación de qué era un verso o estrofa, la composición del poema…” ¿Por qué todas esas F grandes en el cielo?
Porque así suena el viento. Porque es todo ja ja ja en el dibujo, porque cuando pisas la piedra les hace cosquillas y se ríen."
Sin embargo, el aspecto más importante del taller fue la elaboración de libros y para ello proporcionamos a los participantes pegamento, hojas, cartulina, cuerda, todo tipo de granos, arroz y lápices de colores. Y ofrecimos premio al libro más lindo: una mascota, un lápiz, una camiseta. Estos premios consistieron en que padres y alumnos aparecieran con sus libros bajo el brazo, su nombre en la portada y el nombre del poeta. La mayor contribución que puede tener la autoestima de un niño marginado.
Luego hablamos de lo que se podía hacer con el libro y luego comenzó la dedicatoria a las mamás, papás, abuelas y hasta algunas niñas a las que querían conquistar y cómo aliviar el dolor de no tener dinero para un regalo del Día de la Madre, con el libro, el regalo ideal.
Rompemos también con la idea de que una biblioteca exige una estancia más en la casa. Bastaba con tener una caja que se pudiera forrar con una cómoda vieja y llamarla biblioteca y debajo de la cama se pudieran guardar libros, revistas y libros escolares.
El libro se convirtió entonces en el pasaporte más barato y bello para la autoestima de un niño pobre que descubrió que podía escribirlos, firmarlos. Un proceso que niega la individualidad de las pantallas de ordenador, incluso para los niños ricos.
Concluyo con unas frases sobre el primer libro del premio Nobel portugués José Saramago: "El libro no desaparecerá porque nadie verá las marcas de desgarro en el ordenador".
De la mexicana Elena Poniatowska: "Los libros son muy buenos compañeros. Te calientan y te quitan la tristeza. Abres un libro y entras en otro mundo".




