Este año habrá más carga que alivio con el gran paquete financiero: ya se han comenzado a implementar 10 medidas
La mayoría de los beneficios tributarios contemplados en la nueva Ley 30-26 para trabajadores, familias y pequeñas empresas no comenzarán a implementarse de inmediato, sino a partir del año fiscal 2027, cuando, según el calendario oficial publicado por la Departamento de Impuestos Internos (DGI), entrarán en vigencia entre junio y julio de este año 10 medidas encaminadas a incrementar la recaudación.
Del total de medidas de alivio fiscal incluidas en el cronograma, sólo cuatro tienen recurso inmediato, entre ellas amnistía fiscal, acuerdo de pago con la DGII, exención por pronto pago y exención del impuesto a las ganancias de capital para mayores de 65 años que vendan su vivienda habitual.
En cambio, se comenzarán a implementar diez medidas de recaudación de impuestos, entre ellas un impuesto del 0,20% a cheques y transferencias electrónicas, nuevas retenciones de impuestos, servicios digitales y pagos en el exterior, además de nuevos impuestos para casinos, bancos de lotería, bancos deportivos y máquinas tragamonedas.
A partir de este año, el cronograma también incluye un impuesto del 10% sobre las ganancias de capital en transacciones inmobiliarias de personas físicas, salvo las excepciones que establezca la ley.
Se aplazó un alivio importante para los contribuyentes. Estos incluyen aumento de la Escala de Exención del Impuesto sobre la Renta (ISR), reducción y eliminación de anticipos a las pequeñas y microempresas, reducción de los intereses compensatorios y reducción gradual del impuesto a los seguros de vida.
Originalmente, estas disposiciones debían entrar en vigor en el año fiscal 2027, mientras que otras estaban programadas para 2028 y 2029.
Asimismo, se programó para 2027 la retirada del impuesto sobre constitución y crecimiento de capital de las empresas, mientras que para 2028 se suprimió el impuesto sobre registro y reserva.
En términos prácticos, el cronograma de implementación muestra que las medidas destinadas a fortalecer los ingresos estatales se concentraron en la primera fase de implementación de la reforma, mientras que los incentivos fiscales con mayores oportunidades económicas para los empleados, las familias y las pequeñas empresas se distribuyeron gradualmente en los años siguientes.
Así, el primer impacto de las reformas en la economía de los contribuyentes estará marcado principalmente por la implementación de nuevas cargas tributarias, mientras que un amplio alivio fiscal comenzará a reflejarse a partir del próximo año fiscal.




