El economista confirmó que el esquema anticrisis incluye "impuestos ocultos".
Santo Domingo. El economista Ysrael Abreu dijo que el proyecto presentado por el Ejecutivo y aprobado por el Congreso Nacional constituye, en realidad, una reforma tributaria, pues modifica exclusivamente aspectos relacionados con contribuciones e impuestos.
"Esta es una reforma tributaria porque sólo afecta y modifica aspectos relacionados con las contribuciones", subrayó.
Abreu sustentó su afirmación señalando que, en la mayoría de los casos, la nueva ley aumenta impuestos y elimina exenciones en otros.
Al ser entrevistado por Tomás Aquino Méndez y Ramón García en el programa Al Punto Vespertino de Ahora TV, Canal 3, sostuvo que, si bien el gobierno quiso presentar la iniciativa como una reforma económica o fiscal, se trata esencialmente de una reforma tributaria.
"Esto no es así, porque lo que era un proyecto ya está presentado como ley, lo que significa que es de aplicación inmediata en todo el territorio nacional", aseguró.
El economista instó a la ciudadanía a revisar las transacciones realizadas tras la promulgación, pues dijo, estas reflejan un aumento en las ejecuciones hipotecarias bancarias.
"Quienes pagaron sus facturas de agua, teléfono, vivienda, luz o servicio doméstico mediante transferencia desde sus cuentas bancarias, notarán que ya no se les cobrará el 0,15%, sino el 0,20%", explicó.
Según él, esto demuestra que las medidas afectan directamente a los ciudadanos.
Recordó que desde que comenzaron las discusiones sobre el llamado plan anticrisis, los portavoces del gobierno habían asegurado que la carga recaería sólo sobre los comerciantes y los sectores de mayores ingresos, sin afectar a los pobres ni a la clase media.
Sin embargo, Abreu cree que la reforma conducirá a un aumento generalizado de los precios de los bienes de la canasta básica y de otros bienes y servicios.
"Como ya sabemos, cualquier reforma encaminada a aumentar la recaudación se traduce en un aumento generalizado de los precios", ha apuntado.
Asimismo, señaló que es consistente con el banco central regular este fenómeno como parte de su responsabilidad de mantener la estabilidad de precios.
El economista sostuvo que varias disposiciones de las reformas no fueron suficientemente socializadas y fueron incorporadas de manera "secreta". Entre ellos, mencionó un impuesto especial de 274 dólares por tonelada métrica de gas licuado de petróleo (GLP) importada, además de un aumento de dos pesos por galón en los impuestos al diésel y a las gasolinas.
También dijo que otro impuesto que afectará a la clase media es el aumento de la retención aplicable a los profesionales liberales a quienes, explicó, se les retendrá del 10% al 15% por concepto del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
"Son cosas que no se manejan públicamente y que afectan directamente a toda la clase media", afirmó.
Abreu también destacó que de todos los artículos del proyecto enviado al Congreso por el Ejecutivo, sólo dos fueron modificados: los relacionados con las casas de apuestas y las máquinas tragamonedas.
"Ambos pretendían gravar a los bancos municipales con RD$500,000 y a los bancos nacionales con RD$300,000, además de imponer RD$18,000 a las máquinas tragamonedas. Sin embargo, al parecer los legisladores han acordado bajar esos impuestos", dijo.
Los economistas cuestionaron esa decisión, considerando que los legisladores favorecían intereses especiales, particularmente los empresarios propietarios de bancos de apuestas, en lugar de beneficiar a la población que representan.
Asimismo, llamó la atención sobre el hecho de que, según sus datos, en el país hay más bancos de apuestas que escuelas, colegios e iglesias juntas.
Finalmente, afirmó que los aumentos de precios de la mayoría de los bienes de consumo serían inevitables.
"Es muy posible que el precio del pollo que compraste la semana pasada esté entre cinco y diez pesos más alto esta semana. Directa o indirectamente sentirás el impacto de la reforma tributaria cuando vayas al supermercado", dijo.
Añadió que las amas de casa serían las que más rápidamente se darían cuenta del impacto de estas medidas, ya que el dinero utilizado para comprar alimentos rendiría menos.
“Lo que antes se compraba en RD$1,000 ahora puede costar RD$1,100 o RD$1,200”, indicó.
Abreu reiteró que la ley aprobada constituye una reforma tributaria y sostuvo que, desde su promulgación, se retendrá el 0,20% en cada transferencia bancaria, recarga telefónica, pago de electricidad o cualquier otra transacción financiera.




