Los cardenales advierten al Papa sobre el individualismo y debaten la idea de una "guerra justa".
Ciudad del Vaticano.- Convocado por cardenales de todo el mundo Papa León XIV La 'cumbre' prosiguió este sábado su segundo cónclave en el Vaticano después de advertir del "individualismo" que se extiende por el mundo, debatiendo y en muchos casos abandonando la noción tradicional de "guerra justa".
El pontífice estadounidense convocó al consistorio principal de dos días, el segundo de su pontificado, para debatir y reflexionar sobre cuestiones importantes. Iglesia católica.
Al evento asistieron 178 cardenales de un total de 241 y la sesión del sábado por la mañana -habrá otra por la tarde- estuvo dirigida por el cardenal Protes Rugambwa de Tanzania en el Aula Pablo VI.
Según la Santa Sede, la mayoría de los grupos de trabajo centraron su reflexión en "las profundas divisiones de nuestro tiempo entre las personas, las naciones, las sociedades y las propias familias" y su impacto en los más pobres y vulnerables.
Los cardenales advirtieron contra los frecuentes excesos en las relaciones personales, especialmente entre los jóvenes. Muchos advirtieron sobre los "peligros de la falta de sentido y de relaciones significativas" y todos subrayaron "el papel de un individualismo exagerado" que lleva a pensar que las personas sólo "existen para su propio éxito".
En este contexto, los coordinadores cardenales expresaron cierta preocupación por el desafío de la inteligencia artificial (IA), tema al que León XIV dedicó su primera encíclica. 'Magnífica Humanidad'.
Este desafío tecnológico, argumentaron, debe estar guiado por "valores humanos compartidos" y reconocer "limitaciones humanas".
Por otro lado, en la sesión del viernes por la tarde, los cardenales abordaron la antigua doctrina católica de la "guerra justa", rechazada por León XIV en la encíclica ya mencionada.
"Innumerables facciones" de cardenales "coincidieron en la necesidad de trascender la lógica de la guerra justa evangélica – declararon – no impuesta por la fuerza" y defender "el derecho a una defensa proporcionada".
El encargado de ilustrar esta postura fue el cardenal argentino y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel Fernández, en cuyo papel denunció que el concepto de "guerra justa" había sido utilizado en el pasado "para dar una base teórica y no para detener las guerras más injustas".




