Advierten sobre drogas camufladas para menores
Panorama Nacional._ El Observatorio de Derechos Humanos de Grupos Vulnerables (ODHGV) ha expresado preocupación por el avance de nuevos métodos utilizados por redes de microtráfico para reclutar a niños, niñas y adolescentes en diversos sectores del país, situación que considera una grave amenaza para la salud, la seguridad y el desarrollo de las nuevas generaciones.
"Estamos viendo cómo las drogas llegan a nuestros niños y adolescentes a través de métodos que buscan ocultar los peligros reales de estas sustancias y hacerlas más atractivas para los jóvenes. Esta situación requiere una respuesta urgente de toda la sociedad", afirmó Macariello.
Las prácticas que causan preocupación incluyen la distribución de pegatinas o calcomanías con imágenes de dibujos animados que supuestamente contienen sustancias psicoactivas y su colocación en la piel. Según el Observatorio, este tipo de medidas buscan aprovechar la curiosidad de los menores y reducir las percepciones de peligro asociadas al consumo de drogas.
Otro aspecto que preocupa a la ODHGV es el aumento del uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos entre los adolescentes. Según el organismo, algunos de estos dispositivos se utilizan para ingerir líquidos mezclados con sustancias psicoactivas, lo que dificulta su detección y fomenta nuevas formas de consumo entre la población juvenil.

"Muchos padres no saben que detrás de un vaporizador aparentemente inofensivo puede haber sustancias que crean dependencia o representan graves riesgos para la salud. Este es un método que debe abordarse urgentemente mediante campañas de educación y prevención".dijo Maccariello.
De manera similar, el Observatorio destacó que el uso problemático de sustancias debe abordarse como una cuestión de salud pública y derechos humanos. Recordó que el trastorno por uso de sustancias (TUS) es una condición de salud que afecta la vida de las personas, las relaciones familiares y el bienestar, por lo que quienes lo padecen deben recibir atención médica, psicológica y social integral, libre de estigma y discriminación.
"Las personas con problemas de adicción no deben ser vistas sólo desde un punto de vista criminal o de rechazo social. Son personas que, en muchos casos, necesitan tratamiento especializado, apoyo psicológico, apoyo familiar y oportunidades reales de rehabilitación e inclusión. Una respuesta compasiva y basada en evidencia puede salvar vidas".dijo Maccariello.
El Observatorio expresó preocupación por la limitada disponibilidad de espacios especializados para el tratamiento hospitalario de niñas, niños y adolescentes afectados por el consumo problemático de sustancias.
"Existe una necesidad urgente de crear y fortalecer centros especializados para niñas, niños y adolescentes con problemas de adicción. Muchas familias enfrentan grandes dificultades para acceder a servicios adecuados de atención, rehabilitación y apoyo", afirmó.
recomendación
Ante este panorama, Human Rights Watch para Grupos Vulnerables ha realizado una serie de recomendaciones dirigidas a autoridades y sociedad:
A las autoridades:
· Fortalecer los esfuerzos de inteligencia e investigación para identificar y destruir redes de microtráfico que utilizan a menores de edad o diseñan productos para atraer a niños y adolescentes.
· Incrementar la vigilancia en los centros educativos, parques, áreas recreativas y ambientes frecuentados por menores de edad, respetando siempre los derechos fundamentales de la población.
· Desarrollar una campaña nacional sostenida de prevención contra nuevas drogas sintéticas, comestibles adulterados, dispositivos de vapeo y otros métodos utilizados para atraer a los jóvenes.
· Ampliar la oferta de servicios públicos de salud mental, prevención, tratamiento y rehabilitación de personas con trastornos por uso de sustancias, con especial enfoque en niñas, niños y adolescentes.
· Capacitar a maestros, trabajadores de la salud, policías y líderes comunitarios para reconocer señales tempranas de ser consumido o reclutado por redes criminales y activar rutas de protección.
· Fortalecer la coordinación entre los sectores de salud, educación, protección social, justicia y seguridad para garantizar una respuesta integral.
A las familias, las instituciones educativas y la sociedad:
Mantener una comunicación abierta con niños y adolescentes sobre los peligros del consumo de drogas y los nuevos métodos utilizados para su distribución.
· Monitorear el uso de redes sociales, plataformas digitales y dispositivos electrónicos, donde también pueden ocurrir esfuerzos de reclutamiento.
· Promueve actividades deportivas, culturales, recreativas y de desarrollo personal que fortalezcan los factores protectores en la niñez y la adolescencia.
· Reportar oportunamente cualquier actividad sospechosa relacionada con la venta o distribución de sustancias ilegales a la escuela o comunidad.
· Evitar la estigmatización de las personas con trastornos por uso de sustancias y facilitar su acceso a servicios de salud, apoyo psicológico y programas de rehabilitación.
"La guerra contra las drogas debe poner en el centro la protección de nuestros niños y adolescentes, pero también la dignidad de quienes enfrentan la adicción. Cada menor que cae en la red de consumo o distribución de sustancias representa una alerta para toda la sociedad. Debemos prevenir, proteger, tratar y rehabilitar, porque la adicción es una condición de salud que requiere una respuesta integral, humana y basada en evidencia. Sólo así podremos garantizar un futuro seguro, saludable y libre de violencia para las generaciones futuras", concluyó.





