Sopesando "tres rupias y CS": el círculo íntimo de Lionel Fernández sacude los cimientos de FP
Santo Domingo. La principal oposición del país, Fuerza del Pueblo (FP), se encuentra en un momento de tensión interna mientras cuatro altos dirigentes controlan la toma de decisiones en la entidad partidaria encabezada por el expresidente Lionel Fernández.
Dentro de la estructura política instaurada en 2019, preocupa la influencia de los "tres dólares y c", un grupo selecto, que, según las fuentes, está moviendo los hilos de la organización con una marcada personalidad, descartando los principios democráticos y el institucionalismo.
Según informes recibidos, la reciente ola de renuncias que ha afectado a la organización en las últimas semanas está directamente relacionada con la gestión de la dirección del partido.
Los militantes revelan que existe una resistencia sistemática a escuchar las demandas y propuestas de colegas de menor rango.
Las acusaciones apuntan directamente al influyente dirigente Radhamés Jiménez, vicepresidente de la FP; Rubén Maldonado, Roberto Rosario y César Fernández, quienes a su vez forman parte del círculo íntimo del expresidente Fernández.
A pesar de las constantes denuncias presentadas a través de diversos canales, el grupo ha ignorado la posibilidad de realizar cambios en su funcionamiento, de manera que les permita disputar con menos dificultades las elecciones generales de 2028.
La situación parece estar haciendo sonar las alarmas al más alto nivel, con un audio que circula recientemente en las redes sociales en el que se escucha claramente a Lionel Fernández advertir sobre la necesidad de corregir errores del pasado para mantener vivas sus posibilidades de victoria electoral.
En esa grabación, atribuida a una reunión a puertas cerradas con los dirigentes de la provincia de Puerto Plata, el expresidente llamó a la alta dirección y cuadros políticos a actuar con más prudencia, unidad y, sobre todo, un profundo sentido de responsabilidad histórica.
Sin embargo, los analistas y miembros del equipo coinciden en que los desafíos actuales son más complejos internamente que externamente. Si la organización no logra superar estos conflictos internos en los próximos meses, su consolidación de cara al próximo torneo electoral será sensiblemente más difícil.




