La reforma fiscal no ha ocurrido
Durante muchos años he propuesto que la República Dominicana tenga una Reforma fiscal Generalizado cuando ocurre una crisis económica importante y el gobierno ya no puede evitarla bajo pena de desastre económico. Entonces sería una función de necesidad más que de arquitectura económica.
Y las dificultades para implementar una reforma tributaria se deben a intereses económicos en conflicto y a que los gobiernos se niegan a pagar el precio político del aumento de impuestos (incluso si está disfrazado de bomba). “Reforma Fiscal Integral”, sobre aumentos de impuestos o eliminación de subsidios).
Por un lado, la clase empresarial dominicana no domina la escena política como antes y no puede imponer fácilmente sacrificios económicos a otros sectores manteniendo sus privilegios.
Por otro lado, la clase media dominicana ha crecido en los últimos 20 años y las redes sociales se han desarrollado para expresar quejas y protestas. Además, en pospandemia Hubo una inflación que el pueblo dominicano sostuvo con estoicismo. Si a esta inflación se le sumaran impuestos, el descontento sería brutal, como lo han demostrado intentos anteriores de reforma tributaria.
Por su parte, el Estado dominicano opera con muchas ineficiencias: sobreempleo, exenciones fiscales a los vehículos de los legisladores, barriles, ataúdes, grandes déficits en el sector eléctrico y abundante evasión fiscal. Todo esto hace que sea difícil justificar el aumento de impuestos ante el público.
Cuando el Presidente el 7 de octubre de 2024 Lewis Abindar Al presentar un proyecto de reforma tributaria, la reacción en su contra por parte de una amplia gama de sectores fue inmediata y con razón.
El plan instituyó impuestos y eliminó subsidios de izquierda y derecha. Hubo reacciones negativas en los medios de comunicación, en las redes sociales, audiencias públicas en el Congreso y algunos cacerolazos. Todo esto a pesar de que el gobierno había convencido a muchos miembros de opinión de su necesidad.
Unos días más tarde, el presidente Avindar retiró el proyecto del Congreso, diciendo que el pueblo había escuchado. Entonces, incluso después de tantos problemas desde 2021, si es necesario Reforma fiscalEl gobierno dio marcha atrás.
Una rápida secuencia de acontecimientos en 2024 muestra que la intención del gobierno en ese momento no era aprobar una reforma tributaria, por mucho dinero que quisiera recaudar, sino hacer un esfuerzo.
Ahora, el aumento de los precios del combustible a nivel internacional ha creado las condiciones para que el gobierno dominicano intente nuevamente aumentar los impuestos. Esta vez, sin embargo, fue modesto y prudente en sus objetivos y rápido en alcanzarlos.
La recién aprobada ley 30-26 no aumentó la tarifa Impuesto a la Transferencia de Bienes y Servicios (ITBIS) Tampoco ha ampliado su base para cubrir las necesidades básicas, ni ha aumentado el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IPI), ni ha aumentado las figuras impositivas odiadas por la clase media en varios niveles.
Con esta mini reforma fiscal, el gobierno de Avindar espera completar su mandato con poca holgura presupuestaria.
Queda por ver si el gobierno tomará la iniciativa de eliminar el subsidio apenas dos años antes del proceso electoral. El contexto internacional determinará las directrices.




